Este reporte constituye una mirada introspectiva de la labor de la Organización en este su septuagésimo aniversario. Aborda los temas clave que dan sentido a la incansable labor de este organismo, como son el mantenimiento de la paz, el desarrollo, la promoción y protección de los derechos humanos y el desarme.

 

En este aniversario, Ban Ki-moon ha querido destacar que «Desde las cenizas de la guerra y durante siete décadas de profundos cambios y turbulencias, la visión consagrada en la Carta de las Naciones Unidas ha resistido el paso del tiempo, todo ello en un mundo que ha experimentado una transformación inimaginable para nuestros fundadores.»

 

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28 de septiembre, 2015 — El Secretario General de la ONU alentó hoy a los Estados miembros a trabajar unidos para resolver los grandes desafíos que afronta el mundo y les animó también a escuchar la voz de los jóvenes, que reclaman un cambio.

“Cuando actuamos juntos no hay límite a lo que podemos alcanzar. Tres días atrás jóvenes de muchas naciones estuvieron aquí y pidieron una cosa sobre todo: cambio. No hay nada que podamos decirles que les convenza de que el mundo debe ser como es. Eso significa que tenemos que hacer todo lo posible para cerrar la brecha entre el mundo como es y como debe ser. Esa es la misión de las Naciones Unidas”, manifestó Ban Ki-moon.

Ban pronunció este lunes un discurso en la apertura del debate general de la Asamblea General y resaltó que el mundo sigue destinando miles de millones de dólares a gastos militares y el sufrimiento está en niveles que no se ha visto en una generación.

Recordó también que más de cien millones de personas necesitan asistencia humanitaria y más de 60 millones han tenido que abandonar sus hogares, por lo que es necesario que los países cumplan sus compromisos de aportación de fondos.

Ban se refirió a los grandes conflictos que persisten en Siria, Sudan del Sur, Yemen, Iraq o Afganistán y al masivo flujo de migrantes y refugiados que estos han provocado.

En el caso específico de Siria, Ban señaló que la responsabilidad de concluir ese conflicto reside sobre todo en las partes que combaten y también en los miembros permanentes del Consejo de Seguridad y otros actores regionales.

“Cinco países en particular tienen la llave: Rusia, Estados Unidos, Arabia Saudita, Irán y Turquía. Pero mientras una parte no se comprometa con la otra, es fútil esperar un cambio sobre el terreno”, señaló Ban.

El Titular de la ONU también resaltó los avances logrados en la esfera de la atención sanitaria, en el combate contra la pobreza o en la igualdad de género y aludió también a la reciente Agenda para el Desarrollo Sostenible adoptada por los Estados miembros la pasada semana.

Lo que cuenta ahora, señaló, es que las promesas sobre el papel se conviertan en un cambio sobre el terreno.

“En este año en que se conmemora el 70 aniversario de las Naciones Unidas, debemos escuchar el llamado de la Carta y oír las voces de las gentes. Así es como podremos superar las crudas realidades del presente y aprovechar las notables oportunidades de nuestra era”, señaló Ban .


Estimados copresidentes de esta Cumbre,

Señor Presidente de la Asamblea General,

Distinguidos Jefes de Estado y de Gobierno,

Excelencias,

Distinguidos invitados,

Damas y caballeros:

Hemos llegado a un momento decisivo para la historia de la humanidad.

Los pueblos del mundo nos han pedido que alumbremos el camino hacia un futuro prometedor y lleno de oportunidades.

Y los Estados Miembros han respondido con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

La nueva agenda es una promesa que los dirigentes hacen a las personas de todo el mundo.

Y constituye una visión universal, integrada y transformativa para un mundo mejor.

Es una agenda en favor de las personas, para poner fin a la pobreza en todas sus formas.

Una agenda en favor del planeta, que es nuestro hogar común.

Una agenda en favor de la prosperidad compartida, la paz y las alianzas de colaboración.

Una agenda que transmite la urgencia de tomar medidas contra el cambio climático.

Y que se basa en la igualdad de género y el respeto de los derechos de todas las personas.

Pero que, sobre todo, promete que nadie se quedará atrás.

Excelencias,

Damas y caballeros:

La prueba de fuego para el compromiso con la Agenda 2030 será la implementación.

Para superar esa prueba necesitamos la acción de todos en el mundo entero.

Nos servirán de guía 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible que constituyen una lista de acciones en favor de las personas y el planeta y un proyecto para alcanzar el éxito.

Si queremos cumplir estos nuevos objetivos mundiales, necesitaremos contar con el compromiso político de alto nivel de todos ustedes.

Y necesitaremos también una alianza mundial renovada.

Los Objetivos de Desarrollo del Milenio demostraron lo que podemos conseguir trabajando juntos.

Y la Agenda de Acción de Addis Abeba nos ha proporcionado un sólido marco financiero.

Ahora debemos construir sobre estos cimientos.

Si queremos mejorar, debemos obrar de manera diferente.

La Agenda 2030 nos obliga a trascender las fronteras nacionales y los intereses a corto plazo para actuar con solidaridad a largo plazo.

Ya no podemos seguir pensando y trabajando de forma aislada.

Las instituciones tendrán que estar en condiciones de cumplir un nuevo e importante propósito.

Por su parte, el sistema de las Naciones Unidas está plenamente decidido a apoyar a los Estados Miembros en este nuevo y ambicioso empeño.

Excelencias,

Damas y caballeros:

Tenemos que entrar en esta nueva era con buen pie.

Por ello exhorto a todos los gobiernos a que en diciembre aprueben en París un sólido acuerdo universal sobre el clima.

Y resulta alentador que varios países ya estén trabajando para incorporar la Agenda 2030 en sus estrategias nacionales de desarrollo.

Pero es un trabajo que nadie podrá hacer solo.

Por eso debemos lograr que participen todas las instancias, como lo hicimos al elaborar la Agenda.

Debemos incluir a los parlamentos y a los gobiernos locales, y colaborar con las ciudades y las zonas rurales.

Debemos recabar la colaboración de las empresas y los emprendedores.

Debemos implicar a la sociedad civil en la definición y aplicación de las políticas, y darle el margen necesario para que nos pida cuentas.

Debemos escuchar a la comunidad científica y académica.

Y tendremos que asumir la revolución de los datos.

Pero lo más importante es que debemos empezar a trabajar desde ya.

Excelencias,

Damas y caballeros:

Hace 70 años, las Naciones Unidas surgieron de las cenizas de la guerra.

Los gobiernos acordaron una Carta visionaria dedicada a “Nosotros los pueblos”.

La Agenda que ustedes se disponen a aprobar hoy promueve los objetivos de la Carta.

Y encarna las aspiraciones de las personas de todo el mundo que anhelan vivir en paz, con seguridad y con dignidad en un planeta sano.

Prometamos hoy alumbrar el camino hacia esta visión de futuro transformativa.

Muchas gracias.


25 de septiembre, 2015 — La Asamblea General de la ONU adoptó hoy la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, un plan de acción a favor de las personas, el planeta y la prosperidad, que también tiene la intención de fortalecer la paz universal y el acceso a la justicia.

Los Estados miembros de la Naciones Unidas aprobaron una resolución en la que reconocen que el mayor desafío del mundo actual es la erradicación de la pobreza y afirman que sin lograrla no puede haber desarrollo sostenible.

La Agenda plantea 17 Objetivos con 169 metas de carácter integrado e indivisible que abarcan las esferas económica, social y ambiental.

La nueva estrategia regirá los programas de desarrollo mundiales durante los próximos 15 años. Al adoptarla, los Estados se comprometieron a movilizar los medios necesarios para su implementación mediante alianzas centradas especialmente en las necesidades de los más pobres y vulnerables.

“Estamos resueltos a poner fin a la pobreza y el hambre en todo el mundo de aquí a 2030, a combatir las desigualdades dentro de los países y entre ellos, a construir sociedades pacíficas, justas e inclusivas, a proteger los derechos humanos y promover la igualdad entre los géneros y el empoderamiento de las mujeres y las niñas, y a garantizar una protección duradera del planeta y sus recursos naturales”, señalaron los Estados en la resolución.

Los 17 Objetivos de la Agenda se elaboraron en más de dos años de consultas públicas, interacción con la sociedad civil y negociaciones entre los países.

La Agenda implica un compromiso común y universal, no obstante, puesto que cada país enfrenta retos específicos en su búsqueda del desarrollo sostenible, los Estados tienen soberanía plena sobre su riqueza, recursos y actividad económica, y cada uno fijará sus propias metas nacionales, apegándose a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), dispone el texto aprobado por la Asamblea General.

Además de poner fin a la pobreza en el mundo, los ODS incluyen, entre otros puntos, erradicar el hambre y lograr la seguridad alimentaria; garantizar una vida sana y una educación de calidad; lograr la igualdad de género; asegurar el acceso al agua y la energía; promover el crecimiento económico sostenido; adoptar medidas urgentes contra el cambio climático; promover la paz y facilitar el acceso a la justicia.


25 de septiembre, 2015 — Tenemos una agenda robusta ante nosotros y ahora debemos trabajar para que se haga realidad en la vida de la gente en todas partes, dijo el Secretario General de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, como anticipo de la adopción de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

La Cumbre de los ODS empieza hoy y se extiende hasta el 27 de septiembre en la sede de la ONU en Nueva York, en la que los países adoptarán oficialmente el histórico programa de desarrollo.

El nuevo documento fue acordado por los 193 Estados miembros e incluye 17 Objetivos.

En un comunicado, Ban Ki-moon explicó que se trata de una guía para acabar con la pobreza, que reemplaza a las Metas del Milenio, y está centrada en las personas, es transformadora e integral.

Además, llama a los países a tomar acciones durante los próximos 15 años en cinco áreas de importancia vital como las personas, el planeta, la prosperidad, la paz y la asociación.

La ceremonia de apertura está prevista para las 10:50 de hoy, viernes 25, hora de Nueva York, con la proyección de un video sobre la tierra desde el espacio, seguido por presentaciones musicales de la embajadora de buena voluntad de UNICEF, la cantante colombiana Shakira y otras figuras famosas.

También se prevé la intervención de la Premio Nobel de la Paz, Malala Yousafzai, que hará un llamado a la acción para cumplir con esos Objetivos.

Durante la Cumbre se llevarán a cabo 16 diálogos interactivos en temas relativos a la pobreza, el hambre, combatir las inequidades, fortalecer a las mujeres, fomentar el desarrollo sostenible, y otros.


23 de septiembre, 2015 — La sede de Naciones Unidas se vio cubierta de un juego de luces para presentar los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que serán aprobados en los próximos días durante la Cumbre de jefes de Estado a celebrarse del 25 al 27 de septiembre en Nueva York.

El evento, que duró 10 minutos, se realizó el martes a la noche y consistió en un video proyectado sobre la fachada del edificio de la ONU explicando el contenido de los 17 Objetivos.

La exhibición también marca el lanzamiento de la Campaña Objetivos Globales, la cual se centrará en educar a todo el mundo sobre los esfuerzos para luchar contra la pobreza, la desigualdad y el cambio climático.

La Campaña es ambiciosa y pretende informar sobre los ODS a 7.000 millones de personas en 7 días, a partir del 25 de septiembre.

La realización estuvo a cargo de “59 Productions” en colaboración con el célebre director de cine Richard Curtis, quien es además director de la Campaña Objetivos Globales.

El Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, destacó durante el evento que éste simbolizó un faro para el mundo con un mensaje de que las naciones se han comprometido a asegurar una vida digna para todos, así como la salud del planeta para las generaciones futuras.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) proveen una oportunidad única para acabar con la pobreza, reducir la inequidad, construir sociedades pacíficas y abordar el cambio climático. Fija metas a cumplir en un plazo de 15 años, de 2015 a 2030.

 


21 de septiembre, 2015 — Con el sonido de la Campana de la Paz se lanzaba hoy desde la sede de las Naciones Unidas en Nueva York una llamada a todas las partes que combaten en diferentes conflictos alrededor del mundo a que silencien las armas y dejen de matar.

Con motivo del Día Internacional de la Paz, el Secretario General Ban Ki-moon y el presidente de la Asamblea General, Mogens Lykketoft, participaron en una ceremonia a la que asistieron también los Mensajeros de la Paz de la ONU, Michael Douglas y Jane Goodall y el embajador de Buena Voluntad de la UNESCO, Herbie Hancock.

El Titular de la ONU recordó que este evento coincide este año con la conmemoración del 70 Aniversario de la fundación de las Naciones Unidas, que se crearon después de una guerra y con el objetivo de salvar a otros de una devastación similar.

”Por setenta años hemos llevado a cabo esta tarea, con muchos retrocesos pero también se han salvado muchas vidas. Ahora hacemos sonar esta campana para expresar nuestra determinación a seguir adelante hasta que se realice la visión de nuestra Carta: salvar a las generaciones siguientes del flagelo de la guerra”, manifestó Ban Ki-moon.

Después de guardarse un momento de silencio, el presidente de la Asamblea, Mogens Lykketoft, pronuncio un breve discurso en el que instó a los Estados miembros a hacer más esfuerzos en favor de la paz.

“Tengo la esperanza de que durante este 70 aniversario los Estados encuentre formas de poner fin a algunos de los perores mayores conflictos, en Siria, en Oriente Medio, en algunos países de África e incluso en partes de Europa”, manifestó el presidente de la Asamblea.

Para esta jornada se han organizado diversos actos en la sede de la ONU y entre ellos uno con estudiantes de diferentes nacionalidades.


Este año, el Día Internacional de la Paz se celebra en un momento de terrible violencia y de conflictos desestabilizadores en todo el mundo. En lugar de sumirnos en la desesperación, tenemos la responsabilidad colectiva de exigir que cesen la brutalidad e impunidad imperantes.

Exhorto a todas las partes beligerantes a que depongan las armas y establezcan un alto el fuego a nivel mundial. A ellos me dirijo para decirles que pongan fin a la muerte y la destrucción y creen los espacios necesarios para una paz duradera.

Aunque parece desesperantemente lejano, el sueño de la paz late en la conciencia de la gente del mundo entero.

No existe ningún grupo más dispuesto a ayudar a materializar este sueño que los jóvenes de hoy. Ellos forman parte de la mayor generación de jóvenes de la historia, más sensibilizados y conectados que los de cualquier otra época. Insto a todos los gobiernos a que inviertan más en hacer realidad la contribución potencialmente ingente de los jóvenes artífices de la paz que hay en el mundo.

Al mismo tiempo, debemos movilizar a todos los asociados que comparten el objetivo de la paz. Las organizaciones no gubernamentales, los grupos confesionales y las empresas deben desempeñar un papel importante en la promoción del progreso social, la protección del medio ambiente y la creación de un mundo más justo, estable y pacífico. El valor de esta colaboración queda reflejado en nuestro tema del Día: “Alianzas para la paz, dignidad para todos”.

Vivimos en tiempos de peligro, pero también es una época de grandes promesas. En cuestión de días, los dirigentes de todo el mundo acudirán a las Naciones Unidas para aprobar la agenda 2030, nuestro plan de 15 años para lograr el desarrollo sostenible. Esto es fundamental para propiciar una vida digna para todos, donde la pobreza pase a la historia y la paz sea primordial.

En este Día Internacional, y mientras conmemoramos el 70º aniversario de las Naciones Unidas, aprovechemos la oportunidad para alcanzar el propósito para el que se fundó la Organización: preservar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra.


En términos comerciales, los mercados más atractivos para los alimentos y las bebidas ultraprocesados (también conocidos como productos ultraprocesados) ya no son los países plenamente industrializados y de ingresos altos conocidos como el «norte mundial» (América del Norte, Europa occidental y las regiones desarrolladas de Asia oriental), sino los países de ingresos medianos y bajos del llamado «sur mundial» (África y los países en vías de desarrollo de Asia, Europa oriental y América Latina).

El nuevo informe “Alimentos y bebidas ultraprocesados en América Latina: tendencias, efecto sobre la obesidad e implicaciones para las políticas públicas”, muestra que de 2000 a 2013 las ventas per cápita de estos productos aumentaron en América Latina, aun cuando las ventas de estos productos estaban disminuyendo en América del Norte. El incremento del consumo se correlaciona fuertemente con el aumento del peso corporal promedio, lo que indica que estos productos son un importante motor en el crecimiento de las tasas de sobrepeso y obesidad en la región.

“Los alimentos ultraprocesados y la comida rápida representan una parte cada vez mayor de lo que las personas comen y beben en América Latina, con resultados muy negativos”, dijo Enrique Jacoby, asesor sobre Nutrición y Actividad Física de la OPS/OMS. “Estos productos no están diseñados para satisfacer las necesidades nutricionales de las personas. Están diseñados para que se conserven por mucho tiempo en los estantes y generan deseos incontrolados de consumo que llegan  a dominar los mecanismos innatos de control del apetito y hasta el deseo racional de dejar de comer. Por eso resultan doblemente perjudiciales: son casi adictivos y eso lleva aumentar el sobrepeso y la obesidad, al tiempo que sustituyen los alimentos frescos, que son la base de una dieta natural rica en nutrientes”, añadió Jacoby.