Mensaje del Director Ejecutivo de UNFPA, Dr. Babatunde Osotimehin

Día Internacional de la Mujer, 8 de marzo 2017

La igualdad de género es un derecho humano. Las mujeres tienen derecho a vivir con dignidad y en libertad, sin temor ni discriminación. La igualdad de género también es vital para el desarrollo sostenible, la paz y la seguridad. No es solo un tema de mujeres. Es un tema que concierne a toda la humanidad.

Desafortunadamente, a pesar del progreso alcanzado, el mundo todavía tiene un largo camino por recorrer para poder alcanzar una plena igualdad de género.

Por ejemplo, cada año, decenas de miles de niñas son obligadas a contraer matrimonio –casi un tercio de ellas antes de cumplir 15 años. Una en cada tres mujeres sufre algún tipo de violencia basada en género a lo largo de su vida. Alrededor de 200 millones de mujeres y niñas han sufrido a causa de la mutilación genital femenina y 225 millones de mujeres requieren acceso a un método moderno de planificación familiar pero no lo obtienen y por ende, no son capaces de decidir si desean tener hijos o cuándo tenerlos.

La comunidad global tiene la obligación de avanzar la nueva agenda de desarrollo sostenible, la cual consagra la igualdad de género como uno sus objetivos. La posibilidad de que las mujeres y las niñas puedan ejercer sus derechos humanos básicos, incluyendo su derecho a la salud sexual y reproductiva, es un prerrequisito para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Los estudios han demostrado claramente que la planificación familiar es la mejor inversión que los países pueden hacer por el desarrollo humano.

Asegurar el acceso universal para la planificación familiar voluntaria significa poner a las mujeres más pobres, marginadas y excluidas al frente de nuestros esfuerzos –particularmente aquellas que se encuentren en entornos frágiles o de conflicto.

Las mujeres y las niñas que puedan tomar decisiones y controlar su vida reproductiva están en una mejor posición para lograr una educación de calidad, encontrar un trabajo decente y tomar decisiones en libertad y con la información necesaria en todas las esferas de la vida.

A sus familias y la sociedad les va mejor económicamente. Sus hijos, si deciden tenerlos, son más sanos y tienen acceso a una mejor educación, ayudándolos a romper el círculo de la pobreza que atrapa a miles de millones de personas y genera un ciclo de prosperidad que es traspasado a futuras generaciones.

El Fondo de Población de las Naciones Unidas, UNFPA, está sumamente comprometido con asegurar el derecho a servicios de salud sexual y reproductiva, incluyendo acceso a métodos anticonceptivos. En este Día Internacional de la Mujer, exhortamos a la comunidad global a que se una a nuestros esfuerzos. Juntos, podemos avanzar hacia salvar vidas, la igualdad de género, empoderar a mujeres y niñas, y garantizar un futuro próspero y sostenible para todos.

– Ver más en: http://nicaragua.unfpa.org/


Se presenta información sobre Cambios Demográficos en Foro sobre Responsabilidad Social Empresarial

Nicaragua transita por una “ventana de oportunidades”. El porcentaje de población en edad de producir es casi el doble que la población en edad dependiente (menores de 15 y adultos de 60 años y más), 60.6% vs 39.4% respectivamente.

Con una población de más de 1.8 millones de adolescentes y jóvenes (15-29 años) la inversión en juventud, especialmente en mujeres adolescentes, es una de las acciones más importantes que el país está emprendiendo. Deseas conocer más sobre el tema, visualiza el siguiente video.

http://www.unfpa.org.ni/el-tren-nicaraguense-cambios-demograficos-oportunidades-y-desafios/


MENSAJE PARA EL DIA MUNDIAL DE LA POBLACION 2016

Dr. Babatunde Osotimehin, Secretario General Adjunto de las Naciones Unidas y Director Ejecutivo del UNFPA, el Fondo de Población de las Naciones Unidas

11 de Julio de 2016

Los años de la adolescencia son para algunas niñas una época de exploración, aprendizaje y cada vez mayor autonomía. Pero para muchas otras es una época de vulnerabilidad cada vez mayor y de exclusión de derechos y oportunidades, o de discriminación clara y simple.

Cuando una adolescente cuenta con el poder, los medios y la información para adoptar sus propias decisiones en su vida es más probable que supere los obstáculos que la separan de un futuro saludable y productivo. Esto la beneficia, así como a su familia y su comunidad.

Cuando no participa en modo alguno en las decisiones relativas a su educación, su salud, el trabajo o incluso su situación conyugal tal vez no llegue jamás a hacer realidad todo su potencial ni a ser una fuerza positiva en su hogar, su comunidad y su nación.

En algunas partes del mundo la niña que llega a la pubertad es considerada por su familia o comunidad lista para el matrimonio, el embarazo y el parto. Puede ser dada en matrimonio y obligada a dejar la escuela. Puede sufrir una condición debilitante, como una fístula, por dar a luz antes de que su organismo esté preparado para ello. Pueden denegarse sus derechos humanos.

Es necesario que los gobiernos de todas partes del mundo inviertan en las adolescentes de manera de empoderarlas para que adopten importantes decisiones en su vida y equiparlas para que algún día puedan ganarse la vida, participar en los asuntos de su comunidad y hallarse en un pie de igualdad con sus contrapartes masculinas.

Se necesita invertir para proteger su salud, incluida su salud sexual y reproductiva, a fin de permitirles que reciban una educación de buena calidad y ampliar sus oportunidades económicas, incluidas las relativas a un trabajo decente.

Una adolescente cuyos derechos se respetan y que puede hacer realidad su pleno potencial es una niña que más probablemente podrá hacer una aportación al progreso económico y social de su comunidad y su nación.


La comunidad internacional ha asumido el compromiso de cumplir una nueva agenda de desarrollo sostenible basada en los principios de la equidad y los derechos humanos. Un objetivo fundamental de los Objetivos de Desarrollo Sostenible es que nadie se quede atrás.

Si bien se han logrado avances significativos en la reducción de la pobreza y la mejora de las oportunidades y del bienestar para muchas personas en todo el mundo, cientos de millones siguen aguardando desesperadamente la posibilidad de un futuro mejor. Las niñas, en particular las adolescentes en sus años de formación, se encuentran entre las personas a las que se ha prestado menos atención en iniciativas de desarrollo anteriores.

Precisamente cuando las niñas deberían estar estudiando en la escuela y soñando con todo lo que tienen por delante, las trabas sociales y culturales impiden a un número demasiado elevado de ellas hacer realidad sus ambiciones. Mientras las opciones y las oportunidades de los niños tienden a aumentar cuando llegan a la adolescencia, las de las niñas se reducen con demasiada frecuencia. La mitad de las agresiones sexuales en todo el mundo se cometen contra niñas de 15 años o menos. En los países en desarrollo, una de cada tres menores contrae matrimonio antes de cumplir los 18. Además, en comparación con los adolescentes, las adolescentes tienen menos probabilidades de comenzar o acabar la escuela secundaria.

Corregir estas desigualdades es fundamental para el éxito de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, motivo por el que esta incluye el Objetivo específico de lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y las niñas. En este Día Mundial de la Población, insto a todos los gobiernos, las empresas y la sociedad civil a que apoyen a las adolescentes e inviertan en ellas. Todas las personas merecen beneficiarse del crecimiento económico y el progreso social. Trabajemos codo con codo para poder disfrutar de una vida en que haya seguridad, dignidad y oportunidades para todos.