14 de octubre, 2015 — En un mensaje durante la Conferencia Internacional sobre las Consecuencias del Cambio Climático para la Defensa, que se celebró hoy en París, el Secretario General de la ONU advirtió que los impactos de este problema siguen creciendo a una velocidad peligrosa.

Ban Ki-moon aseguró que fenómenos climatológicos extremos siguen provocando una amplia inseguridad alimentaria y numerosas crisis humanitarias, afectando tanto a países ricos como pobres.

El titular de la ONU resaltó que el cambio climático multiplica las amenazas, porque no sólo agravará los conflictos dentro y entre los Estados, sino que también pone en riesgo la paz y seguridad internacionales.

Ban instó a los ministros de Defensa y expertos militares de todo el mundo a asumir el serio desafío que representa el cambio climático y a hacer todo lo posible para implementar soluciones militares ecológicas, incluyendo cambios en la infraestructura, tecnología y energía.

Un acuerdo en París, donde se celebrará en diciembre la Cumbre sobre el Cambio Climático, es esencial para lograr una solución política a escala mundial, y un acuerdo en el que todos los países se comprometan a reducir sus emisiones de dióxido de carbono y tomen medidas para fortalecer su resistencia a los impactos inevitables del cambio climático.

“Los costos de un retraso podrían ser letales”, sostuvo el Secretario General. “Debemos reunir toda la voluntad política para encarar este grave desafío global”.


28 de septiembre, 2015 — El Secretario General de la ONU alentó hoy a los Estados miembros a trabajar unidos para resolver los grandes desafíos que afronta el mundo y les animó también a escuchar la voz de los jóvenes, que reclaman un cambio.

“Cuando actuamos juntos no hay límite a lo que podemos alcanzar. Tres días atrás jóvenes de muchas naciones estuvieron aquí y pidieron una cosa sobre todo: cambio. No hay nada que podamos decirles que les convenza de que el mundo debe ser como es. Eso significa que tenemos que hacer todo lo posible para cerrar la brecha entre el mundo como es y como debe ser. Esa es la misión de las Naciones Unidas”, manifestó Ban Ki-moon.

Ban pronunció este lunes un discurso en la apertura del debate general de la Asamblea General y resaltó que el mundo sigue destinando miles de millones de dólares a gastos militares y el sufrimiento está en niveles que no se ha visto en una generación.

Recordó también que más de cien millones de personas necesitan asistencia humanitaria y más de 60 millones han tenido que abandonar sus hogares, por lo que es necesario que los países cumplan sus compromisos de aportación de fondos.

Ban se refirió a los grandes conflictos que persisten en Siria, Sudan del Sur, Yemen, Iraq o Afganistán y al masivo flujo de migrantes y refugiados que estos han provocado.

En el caso específico de Siria, Ban señaló que la responsabilidad de concluir ese conflicto reside sobre todo en las partes que combaten y también en los miembros permanentes del Consejo de Seguridad y otros actores regionales.

“Cinco países en particular tienen la llave: Rusia, Estados Unidos, Arabia Saudita, Irán y Turquía. Pero mientras una parte no se comprometa con la otra, es fútil esperar un cambio sobre el terreno”, señaló Ban.

El Titular de la ONU también resaltó los avances logrados en la esfera de la atención sanitaria, en el combate contra la pobreza o en la igualdad de género y aludió también a la reciente Agenda para el Desarrollo Sostenible adoptada por los Estados miembros la pasada semana.

Lo que cuenta ahora, señaló, es que las promesas sobre el papel se conviertan en un cambio sobre el terreno.

“En este año en que se conmemora el 70 aniversario de las Naciones Unidas, debemos escuchar el llamado de la Carta y oír las voces de las gentes. Así es como podremos superar las crudas realidades del presente y aprovechar las notables oportunidades de nuestra era”, señaló Ban .


Estimados copresidentes de esta Cumbre,

Señor Presidente de la Asamblea General,

Distinguidos Jefes de Estado y de Gobierno,

Excelencias,

Distinguidos invitados,

Damas y caballeros:

Hemos llegado a un momento decisivo para la historia de la humanidad.

Los pueblos del mundo nos han pedido que alumbremos el camino hacia un futuro prometedor y lleno de oportunidades.

Y los Estados Miembros han respondido con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

La nueva agenda es una promesa que los dirigentes hacen a las personas de todo el mundo.

Y constituye una visión universal, integrada y transformativa para un mundo mejor.

Es una agenda en favor de las personas, para poner fin a la pobreza en todas sus formas.

Una agenda en favor del planeta, que es nuestro hogar común.

Una agenda en favor de la prosperidad compartida, la paz y las alianzas de colaboración.

Una agenda que transmite la urgencia de tomar medidas contra el cambio climático.

Y que se basa en la igualdad de género y el respeto de los derechos de todas las personas.

Pero que, sobre todo, promete que nadie se quedará atrás.

Excelencias,

Damas y caballeros:

La prueba de fuego para el compromiso con la Agenda 2030 será la implementación.

Para superar esa prueba necesitamos la acción de todos en el mundo entero.

Nos servirán de guía 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible que constituyen una lista de acciones en favor de las personas y el planeta y un proyecto para alcanzar el éxito.

Si queremos cumplir estos nuevos objetivos mundiales, necesitaremos contar con el compromiso político de alto nivel de todos ustedes.

Y necesitaremos también una alianza mundial renovada.

Los Objetivos de Desarrollo del Milenio demostraron lo que podemos conseguir trabajando juntos.

Y la Agenda de Acción de Addis Abeba nos ha proporcionado un sólido marco financiero.

Ahora debemos construir sobre estos cimientos.

Si queremos mejorar, debemos obrar de manera diferente.

La Agenda 2030 nos obliga a trascender las fronteras nacionales y los intereses a corto plazo para actuar con solidaridad a largo plazo.

Ya no podemos seguir pensando y trabajando de forma aislada.

Las instituciones tendrán que estar en condiciones de cumplir un nuevo e importante propósito.

Por su parte, el sistema de las Naciones Unidas está plenamente decidido a apoyar a los Estados Miembros en este nuevo y ambicioso empeño.

Excelencias,

Damas y caballeros:

Tenemos que entrar en esta nueva era con buen pie.

Por ello exhorto a todos los gobiernos a que en diciembre aprueben en París un sólido acuerdo universal sobre el clima.

Y resulta alentador que varios países ya estén trabajando para incorporar la Agenda 2030 en sus estrategias nacionales de desarrollo.

Pero es un trabajo que nadie podrá hacer solo.

Por eso debemos lograr que participen todas las instancias, como lo hicimos al elaborar la Agenda.

Debemos incluir a los parlamentos y a los gobiernos locales, y colaborar con las ciudades y las zonas rurales.

Debemos recabar la colaboración de las empresas y los emprendedores.

Debemos implicar a la sociedad civil en la definición y aplicación de las políticas, y darle el margen necesario para que nos pida cuentas.

Debemos escuchar a la comunidad científica y académica.

Y tendremos que asumir la revolución de los datos.

Pero lo más importante es que debemos empezar a trabajar desde ya.

Excelencias,

Damas y caballeros:

Hace 70 años, las Naciones Unidas surgieron de las cenizas de la guerra.

Los gobiernos acordaron una Carta visionaria dedicada a “Nosotros los pueblos”.

La Agenda que ustedes se disponen a aprobar hoy promueve los objetivos de la Carta.

Y encarna las aspiraciones de las personas de todo el mundo que anhelan vivir en paz, con seguridad y con dignidad en un planeta sano.

Prometamos hoy alumbrar el camino hacia esta visión de futuro transformativa.

Muchas gracias.


Este año, el Día Internacional de la Paz se celebra en un momento de terrible violencia y de conflictos desestabilizadores en todo el mundo. En lugar de sumirnos en la desesperación, tenemos la responsabilidad colectiva de exigir que cesen la brutalidad e impunidad imperantes.

Exhorto a todas las partes beligerantes a que depongan las armas y establezcan un alto el fuego a nivel mundial. A ellos me dirijo para decirles que pongan fin a la muerte y la destrucción y creen los espacios necesarios para una paz duradera.

Aunque parece desesperantemente lejano, el sueño de la paz late en la conciencia de la gente del mundo entero.

No existe ningún grupo más dispuesto a ayudar a materializar este sueño que los jóvenes de hoy. Ellos forman parte de la mayor generación de jóvenes de la historia, más sensibilizados y conectados que los de cualquier otra época. Insto a todos los gobiernos a que inviertan más en hacer realidad la contribución potencialmente ingente de los jóvenes artífices de la paz que hay en el mundo.

Al mismo tiempo, debemos movilizar a todos los asociados que comparten el objetivo de la paz. Las organizaciones no gubernamentales, los grupos confesionales y las empresas deben desempeñar un papel importante en la promoción del progreso social, la protección del medio ambiente y la creación de un mundo más justo, estable y pacífico. El valor de esta colaboración queda reflejado en nuestro tema del Día: “Alianzas para la paz, dignidad para todos”.

Vivimos en tiempos de peligro, pero también es una época de grandes promesas. En cuestión de días, los dirigentes de todo el mundo acudirán a las Naciones Unidas para aprobar la agenda 2030, nuestro plan de 15 años para lograr el desarrollo sostenible. Esto es fundamental para propiciar una vida digna para todos, donde la pobreza pase a la historia y la paz sea primordial.

En este Día Internacional, y mientras conmemoramos el 70º aniversario de las Naciones Unidas, aprovechemos la oportunidad para alcanzar el propósito para el que se fundó la Organización: preservar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra.


En el Día Mundial de la Asistencia Humanitaria, honramos la desinteresada dedicación y el sacrificio de los trabajadores y voluntarios de todo el mundo que se abocan —muchas veces poniendo su propia vida en peligro— a ayudar a los más vulnerables.

Este año hay más de 100 millones de mujeres, hombres y niños que necesitan asistencia humanitaria para sobrevivir. La cantidad de personas afectadas por los conflictos ha alcanzado niveles que no se veían desde la Segunda Guerra Mundial y el número de afectados por desastres naturales y provocados por el hombre sigue siendo altísimo.

En este Día también celebramos la humanidad que nos une. Las familias y comunidades que luchan por sobrevivir en las emergencias de hoy lo hacen con resiliencia y dignidad. Necesitan y merecen que sigamos poniendo empeño en hacer todo lo posible a fin de proporcionarles los medios para un futuro mejor.

Todos y cada uno de nosotros podemos cambiar las cosas. En un mundo cada vez más conectado digitalmente, cada uno de nosotros tiene la capacidad y la responsabilidad de inspirar a otros seres humanos a ayudar a los demás y crear un mundo más humanitario.

En este Día Mundial de la Asistencia Humanitaria insto a todos a que demuestren solidaridad como ciudadanos del mundo uniéndose a la campaña #ShareHumanity. Donando su cuenta personal en los medios sociales apenas un día para difundir historias de crisis, esperanza y resiliencia pueden promover la acción humanitaria y ayudar a dar voz a los que no la tienen.

El próximo mes de mayo, Estambul (Turquía) acogerá la Primera Cumbre Humanitaria Mundial. La Cumbre servirá de plataforma para que los Jefes de Estado y de Gobierno y las personalidades de la sociedad civil, el sector privado, las comunidades afectadas por las crisis y diversas organizaciones multilaterales anuncien nuevas y ambiciosas alianzas e iniciativas que reducirán enormemente el sufrimiento y, al mismo tiempo, reforzarán la agenda de 2030 para el desarrollo sostenible.

Cuento con el apoyo de todos los sectores de la sociedad para que la Cumbre Humanitaria Mundial sea un éxito. Juntos podemos y debemos construir un mundo más humanitario con una determinación más firme de prestar asistencia humanitaria para salvar vidas.


Ban Ki-moon rinde homenaje al sacrificio de los trabajadores humanitarios

19 de agosto, 2015 — Este año más de 100 millones de mujeres, hombres y niños necesitan asistencia humanitaria para sobrevivir. El número de personas afectadas por los conflictos ha llegado a niveles que no se veían desde la Segunda Guerra Mundial. La cantidad de personas golpeadas por los desastres naturales y provocados por el hombre sigue siendo altísima.

Estos preocupantes datos son parte del mensaje del Secretario General de Naciones Unidas para conmemorar el Día Mundial de la Asistencia Humanitaria, que se celebra cada 19 de agosto.

Para Ban Ki-moon, este es un día para rendir homenaje a la “dedicación desinteresada y el sacrificio de los trabajadores y voluntarios de todo el mundo que se abocan, muchas veces poniendo su propia vida en peligro, a ayudar a los más vulnerables”.

Como parte de la fecha, Naciones Unidas lanzó la campaña #ShareHumanity (Comparte Humanidad) en las redes sociales, con el objetivo de que en todo el mundo las personas publiquen contenido relacionado a la asistencia humanitaria.

El Titular de la ONU apeló a la capacidad de las personas para cambiar las cosas e inspirar a otros seres humanos a ayudar a los demás.

El próximo mes de mayo, Estambul acogerá la Primera Cumbre Humanitaria Mundial, que servirá de plataforma para anunciar nuevas y ambiciosas alianzas para reducir el sufrimiento y reforzar la agenda de 2030 para el desarrollo sostenible.

Fuente


Nuevas amenazas, extremismos violentos, condiciones políticas cambiantes, situaciones de inestabilidad económica y transformaciones sociales se conjugan para aumentar las dificultades a que se enfrentan los jóvenes del mundo. Nadie conoce mejor que ellos los problemas que se plantean ni la mejor manera de darles respuesta. Por ello les pido a los jóvenes que levanten su voz e insto a los líderes a que les escuchen.

El mundo está cambiando a un ritmo sin precedentes y los jóvenes están demostrando ser unos valiosos socios que pueden promover soluciones significativas. Los movimientos juveniles y los grupos de estudiantes están desafiando a las estructuras tradicionales de poder y promoviendo un nuevo contrato social entre los Estados y las sociedades. Los jóvenes líderes han aportado nuevas ideas, adoptado medidas proactivas y se han movilizado a través de las redes sociales como nunca antes había sucedido.

Aplaudo a los millones de jóvenes que protestan en defensa de sus derechos y participación, destacando el problema de las enormes tasas de desempleo juvenil, alzando su voz contra la injusticia y promoviendo la adopción de medidas a nivel mundial en favor de las personas y el planeta.

En este año decisivo en que los líderes se preparan para adoptar una ambiciosa nueva visión del desarrollo sostenible, la participación de los jóvenes es más importante que nunca. En este momento crítico de la historia, hago un llamamiento a los jóvenes para que exijan y promuevan el drástico progreso que nuestro mundo necesita con tanta urgencia.

El voluntariado es un modo ideal de mejorar la sociedad y está abierto a prácticamente todo el mundo. Los jóvenes también pueden aunar fuerzas con las Naciones Unidas ahora que pasamos de elaborar los nuevos objetivos de desarrollo sostenible a ponerlos en práctica. Ese espíritu de acción está plasmado en el tema de este Día Internacional: “La juventud y la participación cívica”.

Estoy con los jóvenes del mundo que reclaman medidas para que se garanticen los derechos humanos, el progreso económico, la ordenación del medio ambiente y la inclusión social.

Este año se conmemora el 70º aniversario de la Carta de las Naciones Unidas y el 20° aniversario del Programa de Acción Mundial para los Jóvenes. En apoyo de sus objetivos, mi Enviado para la Juventud está ayudando a movilizar a esta generación de jóvenes, la mayor de la historia. Como él dice, la participación de los jóvenes puede ayudar a convertir el mundo que queremos en el mundo que merecemos.

Ayudemos todos a los jóvenes a crear un futuro en que se proteja nuestro planeta y todo el mundo viva dignamente.


El tema del Día Mundial del Medio Ambiente este año es “Siete mil millones de sueños. Un solo planeta. Consume con moderación”.

La humanidad sigue consumiendo muchos más recursos naturales de los que el planeta puede proporcionar de modo sostenible. Muchos de los ecosistemas de la Tierra están llegando a un punto de inflexión crítico. Es hora de que cambiemos.

El objetivo del desarrollo sostenible es aumentar la calidad de vida de todas las personas sin agravar la degradación ambiental, y sin comprometer las necesidades de recursos de las generaciones futuras. Podemos lograrlo modificando nuestros hábitos a fin de consumir bienes que requieran la utilización de menos energía, agua y otros recursos, y desperdiciando menos alimentos.

En este año de transformaciones, en que esperamos ver grandes avances en lo que respecta al desarrollo sostenible y el cambio climático, celebremos el Día Mundial del Medio Ambiente siendo más conscientes de nuestro impacto ecológico. Pensemos en las consecuencias que tienen para el medio ambiente las elecciones que hacemos. Seamos mejores custodios de nuestro planeta.


La diversidad de la vida en la Tierra es esencial para el bienestar de las generaciones actuales y futuras. La conservación, la restauración y el uso sostenible de la diversidad biológica pueden ayudar a resolver una serie de problemas sociales.

 La protección de los ecosistemas y la facilitación del acceso a los servicios de los ecosistemas por los grupos pobres y vulnerables son esenciales para erradicar la pobreza extrema y el hambre. La reducción de la deforestación y la degradación de la tierra y el aumento de las reservas de carbono en los bosques, las tierras secas, los pastizales y las tierras de cultivo generan importantes beneficios sociales y económicos y son medios económicos para mitigar el cambio climático.

Todo marco de desarrollo sostenible debe proporcionar condiciones propicias para la conservación y el uso sostenible de la diversidad biológica, para un reparto más equitativo de los beneficios, así como para reducir los factores que promueven la pérdida de la diversidad biológica. Los objetivos de desarrollo sostenible y la agenda más amplia para el desarrollo después de 2015, que se están negociando en la actualidad, ofrecen la oportunidad de incorporar la diversidad biológica y promover un cambio transformador en la manera en que las economías y las sociedades utilizan y consideran la diversidad biológica.

 El Plan Estratégico para la Diversidad Biológica 2011-2020 adoptado en el plano mundial, y sus Metas de Aichi, proporcionan un modelo útil que los Estados Miembros pueden utilizar para examinar la forma de aplicar la agenda de desarrollo sostenible después de 2015. El cumplimiento de las Metas de Aichi y la adopción de medidas encaminadas a prevenir la pérdida de diversidad biológica en términos más generales, serían un aporte significativo a la agenda para el desarrollo después de 2015.

En este Día Internacional de la Diversidad Biológica, debemos reafirmar nuestro compromiso de actuar en el plano mundial para reducir la tasa de pérdida de diversidad biológica en favor de la gente y de nuestro planeta.

http://www.un.org/es/events/biodiversityday/


El tema del Día Internacional de la Familia del presente año —«¿Mandan los hombres?»— destaca la importancia de la igualdad entre los géneros y los derechos del niño en la familia contemporánea.

En todo el mundo, cada vez más mujeres son reconocidas como las asociadas en pie de igualdad y encargadas de tomar decisiones en la familia que deberían ser, ayudando así a crear un entorno propicio para el desarrollo pleno y armonioso de los niños.

No obstante, en demasiados países, la discriminación contra la mujer y el desprecio de los derechos de los niños permanecen integrados en las legislaciones y las políticas gubernamentales sobre la familia, y las normas sociales prevalecientes suelen condonar y justificar muchas prácticas discriminatorias.

Los costos sociales y económicos recaen sobre todos. La discriminación y el abandono a menudo conducen a la violencia, que amenaza la salud de las mujeres y los niños y limita sus posibilidades de completar los estudios y realizar su potencial. El ciclo tiende a continuar en la generación siguiente, ya que los niños que sufren violencia tienen más probabilidades de recurrir a la violencia en su vida adulta.

El desarrollo social y económico equitativo depende de que haya marcos jurídicos equitativos y normas sociales que respalden los derechos de las mujeres y los niños. Las leyes y prácticas discriminatorias que no reconocen los mismos derechos a todos y que impiden el ejercicio de los derechos de las mujeres y los niños no tienen cabida en las familias, las comunidades, las sociedades y las naciones contemporáneas.

En este Día Internacional, propongámonos cambiar las normas jurídicas y sociales que respaldan el control del hombre sobre la mujer, refuerzan la discriminación e impiden la eliminación de la violencia contra los miembros vulnerables de la familia. Al formular un nuevo programa de desarrollo sostenible y esforzarnos por crear un mundo digno para todos, mantengámonos unidos en defensa de los derechos de las mujeres y los niños en la familia y la sociedad en general.


La inversión en proveer más comadronas puede salvar millones de vidas de mujeres y recién nacidos, subraya un nuevo estudio del Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA) dado a conocer en el Día Internacional de la Partera, que se celebra hoy.

El estudio revela que en 73 países donde se requieren esos servicios con mayor urgencia existe un enorme déficit de ese personal de salud.

Los países estudiados se encuentran en África, Asia y América Latina, que son los que sufren un 96% de las muertes maternas, pero sólo cuentan con el 42% de parteras, enfermeros y médicos del mundo.

El Fondo de Población de la ONU urgió a esas naciones a invertir en la educación y capacitación de ese personal para cerrar las brechas existentes.

La agencia de la ONU indicó que el aprendizaje de estándares internacionales sobre la atención para el parto y un sistema de salud funcional, pueden cubrir el 90% del cuidado fundamental para mujeres y recién nacidos y reducir en dos tercios las muertes maternas y neonatales.


Declaración por el Dr. Babatunde Osotimehin, director ejecutivo, UNFPA, el Fondo de Población de las Naciones Unidas

El Día Internacional de la Partera – establecido el 5 de mayo.

Hoy, en el Día Internacional de la Partera, expresamos nuestra solidaridad con las parteras en todo el mundo y les agradecemos la labor de salvar vidas que realizan.

No existe un testimonio más sólido a su cuidado y compromiso que el bebé Obada, el bebé número 3,000 nacido en condiciones seguras en la clínica de mujeres del campo Zaatari para refugiados sirios en Jordania.  Desde que la clínica comenzó ofreciendo servicios de parto normal en junio de 2013, todos los bebés han nacido saludables y la tasa de mortalidad infantil y materna es de cero.

A medida que nos acercamos al plazo fijado para lograr los Objetivos de Desarrollo del Milenio, nos sentimos orgullosos del progreso logrado en el Objetivo 5, mejorar la salud materna. Las muertes maternas han disminuido casi un 50 por ciento, desde un estimado de 523,000 en 1990 a cerca de 289,000 en el último recuento.

Pero, aunque este progreso es halagador, no es suficiente. Hoy día, aproximadamente 800 mujeres continúan muriendo cada día a causa de complicaciones durante el embarazo y el parto.  El desarrollo, fortalecimiento y ampliación de los cuidados obstétricos es un desafío que enfrenta la región de América Latina y el Caribe, con el fin de que más madres sobrevivan al parto y den a luz a niños saludables. Cada año, 54% de las mujeres que necesitan atención debido a complicaciones durante el embarazo y el parto – como la hipertensión, infección o un parto difícil- no la reciben. Entre los recién nacidos, 55% no reciben la atención médica que necesitan durante el parto o poco después.

Debemos hacer más. Y debemos comenzar con la capacitación y brindando un mayor número de parteras.  En América Latina y el Caribe, 1 millón de mujeres no dan a luz en instituciones de salud y 2 millones de recién nacidos no reciben el tratamiento necesario para evitar complicaciones.

La evidencia muestra que las parteras que están educadas y reguladas de acuerdo con las normas internacionales, pueden ofrecer el 87% de la atención esencial que las mujeres y sus recién nacidos necesitan.

Hoy, exigimos mayores inversiones para aumentar el número de parteras y mejorar la calidad y el alcance de sus servicios.  Se necesita un profundo compromiso político e inversiones en las parteras para poder salvar millones de vidas todos los años.

Hoy y todos los días, necesitamos reducir las brechas que existen en la prestación universal de los servicios de salud sexual y reproductiva, materna y neonatal. Estas brechas están documentadas en El Informe del Estado de la Partería 2014, el cual señala el camino a seguir.

La necesidad de contar con sistemas sólidos de salud y suficientes profesionales de la salud se puso recientemente de manifiesto con la epidemia del ébola en África Occidental, donde las mujeres embarazadas luchaban por encontrar servicios de salud disponibles para asegurar un parto seguro. En respuesta a ello, el UNFPA está ampliando los servicios de partería para apoyar a los resilientes sistemas de salud en los países afectados.

El UNFPA continuará apoyando la partería y la salud sexual y reproductiva y los derechos reproductivos de todas las mujeres. Actualmente, el UNFPA financia a más de 250 escuelas de partería con la entrega de libros, equipo de capacitación y profesores capacitados, y ha ayudado a capacitar a más de 15,000 parteras a escala mundial.

El UNFPA apoya a la partería en más de 70 países en todo el mundo y en 2014, ayudó a lanzar programas a nivel de licenciatura en partería, en Afganistán, Burkina Faso, Somalia y  Zambia.

En los últimos cuatro años, más de 35 países han asumido compromisos nacionales para fortalecer la partería. Por ejemplo, Etiopía se ha comprometido a cuadruplicar  el número de parteras de 2,050 a 8,635 y logrará esta meta antes del tiempo previsto. Bangladesh se comprometió a capacitar a 3,000 parteras adicionales y unas 2,000 parteras ya están recibiendo capacitación en 31 centros. Haití  envió el año pasado al primer grupo de parteras de su nueva escuela de partería que fue construida después del terremoto de 2010 y  Afganistán revitalizó y fortaleció la partería comunitaria, que ha ayudado a reducir los índices de mortalidad materna en más de 80% desde 2002.

Este año, mientras nos preparamos para la agenda de desarrollo internacional post 2015, el futuro que anhelamos es uno en el que las parteras puedan desempeñar su papel a plenitud, garantizando partos seguros, promoviendo el espaciamiento de los nacimientos sanos y  protegiendo la salud y los derechos de las mujeres y las niñas.

Este año y en adelante, todos nosotros en UNFPA continuaremos apoyando a las parteras alrededor del mundo a medida que nos esforzamos por lograr un futuro saludable para la generación actual y las generaciones que vendrán.