El Sistema de las Naciones Unidas en coordinación con el Ministerio de la Familia y la Universidad Nacional de Ingeniería realizó el panel titulado “Poblaciones Vulnerables en Situaciones de Emergencia”, en el marco de las actividades planificadas para la conmemoración del Día Mundial de la Población y el Día Mundial de Asistencia Humanitaria.

El panel estuvo compuesto por la Ministra de la Familia, Adolescencia y Niñez, Marcia Ramírez; la Coordinadora Residente del Sistema de las Naciones Unidas en Nicaragua, Silvia  Rucks; el Oficial a Cargo del Fondo de Población de las Naciones Unidas, Víctor Valdivieso; la Investigadora Social de la Universidad Centroamericana, Giovanna Robleto; y la Coordinadora del Programa de Fomento al Desarrollo Municipal de la Universidad Nacional de Ingeniería, Marcela Galán.

A continuación las palabras íntegras de la Coordinadora Residente del Sistema de las Naciones Unidas:

¡Saludos protocolarios!

 En primer lugar quisiera agradecer a la Universidad Nacional de Ingeniería por acogernos nuevamente en este centro de enseñanza superior. Gracias al Rector Néstor Gallo y al Consejo Universitario por su buena disposición.

En segundo lugar, expresar nuestro reconocimiento al Fondo de Población (UNFPA) y al equipo de colegas del Sistema de las Naciones Unidas que han trabajado intensamente en la organización de este evento.

Precisamente el UNFPA nos propuso juntarnos hoy en un sólo esfuerzo para conmemorar el Día Mundial de Asistencia Humanitaria y el Día Mundial de Población, que este año tiene como su lema: “Atención a poblaciones vulnerables en situaciones de emergencia”.

El Día Mundial de la Asistencia Humanitaria es un momento para reconocer a quienes afrontan el peligro y la adversidad para ayudar a otros y para contribuir a que el público tome conciencia acerca de las asistencias humanitarias alrededor del mundo.

El Día Mundial de la Población, por su parte, reafirma el derecho de la gente para planificar sus familias, planear su vida, vencer a la pobreza, mejorar la salud de las madres e hijos, lograr una mayor equidad de género y derrotar la muerte materna. Y el mensaje principal de este año hace referencia a la importancia de subrayar las necesidades específicas de las mujeres y las adolescentes durante situaciones de emergencia.

Celebramos entonces el espíritu que inspira el trabajo humanitario en todo el mundo y en particular el de aquellos que contribuyen a dar esperanza y apoyo a las más vulnerables en situaciones de emergencia.

Víctor nos recordaba que Nicaragua está entre los 10 países más vulnerables del mundo. Nos decía que en los últimos 20 años se han contabilizado más de 50 desastres naturales, sobre todo inundaciones, sequías, sismos y temperaturas extremas. Son datos preocupantes que nos invitan a renovar constantemente el compromiso por diseñar e impulsar políticas públicas que coloquen la gestión del riesgo y la recuperación temprana entre las prioridades nacionales.

Conocemos la relevancia que tiene para el Gobierno y el Estado nicaragüenses la atención, la capacitación y la prevención en materia de emergencias. Desde el Sistema de las Naciones Unidas estamos en coordinación constante con el SINAPRED y nos esforzamos por mejorar la planificación conjunta de acciones de reducción del riesgo y la recuperación post desastre como una línea propositiva de desarrollo de capacidades, habilidades y herramientas que al final refuerzan la aplicación del Marco Nacional de Recuperación post Desastre de Nicaragua.

El Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, ha alertado que la situación es cada vez más complicada, que las necesidades están sobrepasando la capacidad de respuesta. Sólo en este año, el recuento es que más de 100 millones de mujeres, hombres, niñas y niños necesitan asistencia humanitaria para sobrevivir. La cantidad de personas afectadas ha alcanzado niveles que no se veían desde la Segunda Guerra Mundial, el número de víctimas por catástrofes naturales, hambre, enfermedades y conflictos sigue siendo altísimo.

El mundo es más vulnerable que nunca. Cuando escuchamos la palabra vulnerabilidad es muy usual que la asociemos a la posibilidad de sufrir daños intempestivos a consecuencia de un fenómeno natural, pero la realidad nos está diciendo que se ha convertido en una característica propia de la sociedad actual, un elemento endógeno a un modelo de desarrollo en el que priman las desigualdades, la pobreza multidimensional, la degradación de los suelos y la sobreexplotación de los recursos naturales en detrimento de las personas, fenómenos que causan grandes sufrimientos, que cuestan millones de dólares y que literalmente derrumban años de logros obtenidos en la reducción de la pobreza.

En diciembre de 2008, en ocasión del establecimiento del Día de la Asistencia Humanitaria, la Asamblea General de la ONU hizo un llamado a la cooperación internacional a una mejor coordinación en la asistencia de emergencia en el mundo, y eso es lo que estamos haciendo hoy: el gobierno, la academia, las organizaciones civiles humanitarias, la cooperación internacional y el Sistema de las Naciones Unidas, juntos, dialogando e intercambiando información sobre la necesidad de preparar al país en la atención de poblaciones vulnerables en situaciones de emergencia.

Para el Sistema de las Naciones Unidas, responder a las emergencias es sólo un aspecto del trabajo humanitario. Las agencias, fondos y programas de la ONU también brindan apoyo a las comunidades para prevenir las crisis, para reconstruir rápidamente sus vidas después de un desastre, para mejorar su capacidad de recuperación ante futuras crisis (creando territorios y comunidades más resilientes), para que las voces de los más vulnerables sean escuchadas y para construir paz sostenible y duradera en zonas de conflicto.

En tal sentido, confío que este panel contribuya a afianzar y mejorar la planificación y la ejecución conjunta de iniciativas novedosas para la atención a las poblaciones vulnerables en situaciones de emergencia.

A dos meses del 70 aniversario de las Naciones Unidas, me despido reiterando el compromiso de nuestra organización con sus principios y propósitos fundacionales que, en el tema que hoy nos convoca, nos recuerda que el sufrimiento humano debe ser atendido dondequiera que se encuentre.

Muchas gracias.


Agradezco  al Presidente Núñez por darme la oportunidad de compartir con ustedes el reconocimiento otorgado al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en Nicaragua: El Sello de Oro para la Igualdad de Género, por las contribuciones que la organización ha hecho en pos de los avances en esta materia en el país.  Esta distinción no sería posible sin una sólida alianza con socios estratégicos nacionales, y en particular, con la Honorable Asamblea Nacional.

Para mí es particularmente gratificante recibir, en nombre de mi equipo, esta distinción siendo la primera mujer Coordinadora Residente del Sistema de las Naciones Unidas y Representante Residente del PNUD, en más de 40 años de presencia de nuestra organización en Nicaragua.

El Sello para la Igualdad de Género del PNUD es un proceso de certificación corporativa  que tiene como objetivo evaluar los resultados transformacionales de desarrollo en la igualdad de género.

Este ejercicio provee un marco para la integración del enfoque de género en el programa del PNUD con el fin de apoyar cambios organizacionales y resultados de desarrollo sostenibles en los países.   En el período 2013 – 2014, 44 oficinas de todo el mundo aplicaron al proceso de certificación. De éstas, 29 lo finalizaron, y sólo tres obtuvieron la categoría Oro: Cuba, Egipto y Nicaragua, dos de ellas en nuestra región de América Latina y el Caribe.

 

El nivel Oro se otorga a las Oficinas en las que se evidencia un compromiso proactivo con la agenda global de género y cuyo rol es reconocido por los mismos socios nacionales y la comunidad de desarrollo.  Igualmente, se destacan los esfuerzos para  proveer conocimiento y experiencia en el diseño y gestión de programas con una contribución sustantiva  para alcanzar las metas de género.

El Sello de Oro es también un reconocimiento para el país por los avances en la generación de políticas públicas para la igualdad de género, que se traducen en la mejora de los servicios y acceso a oportunidades que se brindan a toda la ciudadanía, pero especialmente a las mujeres. No obstante, es además, un reto para continuar trabajando en fortalecer los logros y enfrentar los desafíos; para dar un salto cualitativo en las acciones de promoción de la equidad.

En el país se observan progresos importantes en lo que respecta a la disminución de la mortalidad infantil y en la tasa de mortalidad materna. UNICEF, OPS/OMS y UNFPA han contribuido con los esfuerzos en el avance de ambos objetivos. Sin embargo, se reconoce que persisten retos, principalmente en mortalidad de menores de 1 año y de mujeres adolescentes.

Otro desafío es el embarazo adolescente que todavía muestra índices preocupantes en el país.  La Tasa Específica de Fecundidad Adolescente se ha reducido a 92 por 1,000 nacimientos, pero sigue siendo una de las más altas de América Latina y el Caribe. El porcentaje de adolescentes de 15-19 años que ya son madres es del 23%[1].

La violencia basada en género trunca la vida y las posibilidades de desarrollo de niñas y mujeres.  Según la Encuesta de Demografía y Salud, ENDESA realizada en los años 2011-2012, el 37% de las mujeres han sido víctimas de violencia verbal, el 20% de violencia física y el 10% de violencia sexual por parte de sus parejas.

Las disparidades en el acceso a activos  productivos limita el empoderamiento económico de las mujeres.  En el área urbana, los ingresos de las mujeres en la informalidad son 53% más bajos que los de los hombres; en las zonas rurales son 40% menores. Estas diferencias se dan aún con más años de educación: por un año adicional de formación académica, el hombre urbano obtiene 12% de incremento en el ingreso, la mujer sólo el 6%.

Desde hace más de diez años, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo promueve de manera activa la igualdad de género en el trabajo parlamentario con tres objetivos complementarios: que haya más mujeres en los parlamentos, que legislen por la igualdad y no discriminación, y que sean instituciones más igualitarias.

Agencias y programas del Sistema de Naciones Unidas en Nicaragua, en particular UNFPA, UNICEF, OPS/OMS, ONU-Mujeres y PNUD, son socios históricos del Parlamento en los temas de género.

La experiencia de la transversalización en la Asamblea Nacional de Nicaragua es un referente en la región y en el mundo.  Resalta el número de legisladoras no sólo en los escaños, pero también en la Presidencia de Comisiones y en la Junta Directiva. Sin embargo, los avances van más allá: La política de género, la reforma a la Ley Orgánica del Poder Legislativo, el establecimiento de la Unidad Técnica de Género y el Grupo Institucional  de Diputados  y Diputadas para la promoción de la equidad de género. Este último, un grupo de legisladores y legisladoras que lideran la incorporación del enfoque de género en el mandato de la institución.

Como refiere el Presidente Nuñez, en la Asamblea Nacional, y en el resto del Estado de Nicaragua, existe voluntad política y compromiso con la igualdad de género. La última reforma a la Constitución de la República permitió dar un salto cuantitativo y cualitativo en la participación femenina en los cargos de elección popular.  Se estableció que el 50% de las candidaturas sean ocupadas por mujeres.  Es así que en la Trigésimo Tercera (XXXIII) legislatura, la Asamblea Nacional estará conformada, por primera vez en la historia, por igual número de mujeres y hombres.

El Parlamento ha aprobado leyes innovadoras que promueven  los derechos de las mujeres, adolescentes y niñas.

La ley de Igualdad de Derechos y Oportunidades, establece el mandato de igualdad de género en los poderes del Estado, definiendo mecanismos para la institucionalización, planificación y elaboración del Presupuesto de la República con enfoque de género.  El Sello de Oro reconoce como esta ley se ha traducido en la formulación e implementación de políticas que tienen un impacto en la transformación de los servicios provistos a las mujeres.  Es clave replicar las buenas prácticas de las instituciones que han registrado los mayores avances.

 

La ley 779 marcó un antes y un después en la prevención y atención a víctimas de violencia intrafamiliar y sexual.  Su reglamento visualiza el compromiso del Estado con la prevención de la violencia a través de un enfoque de familia y comunidad. Esto contribuye a tener un abordaje integral, al mismo tiempo que presenta como desafío la necesidad de monitorear su implementación para garantizar la protección de las víctimas.

Otro logro importante en temas de empoderamiento económico ha sido la ley que crea el Fondo para la Compra de Tierras con Equidad de Género para Mujeres Rurales.  Esta otorga seguridad jurídica en la tenencia de la tierra, permitiendo el acceso a activos y recursos financieros.   Por el efecto que este fondo tendrá en la mejora de las condiciones de vida de las mujeres y sus familias, es estratégico definir su mecanismo de implementación.

Cabe mencionar también la Ley de Trata de Personas y la reciente aprobación del Código de la Familia como instrumentos legales que abonan a promover y proteger los derechos de las mujeres.

La alianza entre la Asamblea Nacional, el Sistema de Naciones Unidas, y la comunidad internacional ha contribuido a la consecución de los resultados alcanzados.  En el marco del programa de modernización del Parlamento, se ha contado con el apoyo de Suecia, el Reino Unido, el Reino de los Países Bajos, Dinamarca, España, la Unión Europea, Suiza y el BID. Sus aportes son una muestra del compromiso con la función legislativa, la igualdad de género y el empoderamiento de las Mujeres.

La agenda de la igualdad de género en los parlamentos avanza a nivel mundial, regional y nacional. La Unión Inter Parlamentaria (IPU) adoptó por unanimidad, en el mes octubre del año 2012, un Plan de Acción para los Parlamentos sensibles al género.

Este Plan incluye:

  • Incrementar el número de mujeres en el parlamento y lograr la igualdad en la participación,
  • Reforzar la legislación y las políticas relativas a la igualdad de género,
  • Instaurar una infraestructura y una cultura parlamentaria sensible al género,
  • Asegurar que todos los parlamentarios, hombres y mujeres, compartan responsabilidades en igualdad,
  • Alentar a los partidos políticos a ser defensores de la igualdad de género
  • Mejorar la sensibilidad y la igualdad de género en el personal Legislativo.

Este compromiso también ha sido tomado por otras instancias tales como Parlamentarios por las Américas (ParlAméricas) y el Foro de Presidentes de los Poderes Legislativos (FOPREL).

La Asamblea Nacional es un actor clave para enfrentar los retos y potenciar los resultados alcanzados por Nicaragua a la fecha.  Algunas áreas que ofrecen oportunidad son:

  • La incorporación de metodologías de análisis de impacto de género, con el fin de identificar el efecto diferenciado que produciría una ley en las mujeres y los hombres
  • La consolidación de la presupuestación sensible a género
  • Ejercicios de rendición de cuentas  hacia la ciudadanía, y hacia las mujeres en concreto
  • La construcción de alianzas con otros poderes del Estado para promover la aplicación de las leyes con enfoque de género

El Sello de Igualdad es una plataforma que apoya la reflexión crítica, el aprendizaje y el pensamiento innovador en la transversalización de género. El proceso tiene como objetivo crear un espacio abierto e inclusivo para lograr un amplio consenso en torno a los objetivos e implicaciones de la incorporación de la perspectiva de género.  En este espíritu, agradecemos el compromiso de la Asamblea Nacional de continuar construyendo una Nicaragua en la que la igualdad de género es una realidad que contribuye al desarrollo humano.

Tal como dice nuestro Secretario General: “Este es un año vital para el avance de la causa de los Derechos Humanos de las mujeres … Para que sea realmente transformadora, la agenda para el desarrollo después de 2015 debe dar prioridad a la igualdad entre los géneros y el empoderamiento de las mujeres. El mundo no alcanzará nunca el 100% de sus objetivos si el 50% de la población no puede realizar su pleno potencial. Dando rienda suelta al poder de las mujeres podemos asegurar el futuro para todos.”

Muchas gracias.


[1]  Fuente: INIDE. ENDESA 2011/12.


Lección Inaugural Año Lectivo 2015

Universidad Nacional Agraria de Nicaragua

Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS):

Principios compartidos, agenda global, responsabilidad individual

Silvia Rucks, Coordinadora Residente del

Sistema de las Naciones Unidas en Nicaragua

Lunes 13 de abril, 2015 


Saludos protocolarios,

Es un honor para mí y la organización que represento estar impartiendo esta Lección Inaugural del ciclo académico 2015 frente al Rector de la Universidad Nacional Agraria, Ing. Telémaco Talavera, académicos, estudiantes y demás personas que nos acompañan.

En primer lugar quisiera contextualizar sobre mi presencia aquí hoy con ustedes que son parte de la comunidad académica cuya principal preocupación, seguramente, es la de apoyar la formación de capacidades y la investigación para promover más inclusión social.

Nicaragua con 6.2 millones de personas, a pesar de su crecimiento económico y cierta diversificación productiva, sigue siendo un país que depende principalmente de su riqueza material dada por abundantes recursos naturales, lo que le otorga características particulares y con un elevado peso de la ruralidad.

Por ello, cuando el Rector Magnífico de la UNA me invitó a hacer esta Lección Inaugural no dudé en aceptar porque percibí que era una ocasión en la que podríamos compartir algunas reflexiones sobre la agenda del desarrollo humano y en particular conversar sobre temas que son fundamentales para el bienestar de la población nicaragüense.

Digo esto porque una de las cosas que me llama la atención de este país, es que si bien el desarrollo humano ha avanzado mucho, persisten algunas brechas que están muy marcadas por lo rural.

Pero ello es más preocupante cuando vemos que lo rural es lo que nutre a la economía en su conjunto con la producción de productos primarios para el consumo interno, granos básicos principalmente, pero también para las exportaciones que a su vez proveen las divisas necesarias para importar aquellas cosas que el país no tiene capacidad de producir.  En 2014 el 75% del total de las divisas generadas por las exportaciones, correspondió a productos provenientes de la producción agropecuaria y la pesca.

El último censo de población y vivienda (2005) nos dice que el 44% de la población de Nicaragua está viviendo en zonas rurales.

Y si bien la producción del sector primario ha disminuido su peso con relación al PIB, desde un 24% en 1960, sigue teniendo mucha importancia para la economía pues ha aportado el 19% en 2014[1].  Esto nos muestra que el perfil productivo del país ha cambiado poco en los últimos 50 años.

Pero también el sector primario sigue siendo una fuente importante de empleo de la población nicaragüense, alcanzando en los últimos años casi una tercera parte del empleo total, aunque contrastando fuertemente con el peso que tuvo en 1963, cuando representaba el 60% de la ocupación en el país. Es decir, el campo no está siendo capaz de retener a la población en sus lugares de origen.

Lo lógico aquí sería preguntarnos por qué se da esta situación?

Posiblemente no cueste mucho encontrar las respuestas cuando confrontamos esos datos con las estadísticas sociales que dan cuenta de la calidad de vida de la población.

En el 2011-2012 el 54% de la población rural padecía de pobreza multidimensional, contrastando con el 8.3% en el sector urbano.  Los indicadores que reflejan las mayores contribuciones a la pobreza multidimensional en zonas rurales son: los pocos años de escolaridad de su población y la no asistencia a centros educativos por parte de los niños/as y jóvenes. La mortalidad materna sigue siendo un gran desafío dado que en las zonas rurales y en particular en las regiones autónomas las tasas de mortalidad materna pueden duplicar o triplicar el promedio nacional. Además, la baja cobertura de electricidad, de agua y saneamiento, las condiciones de la vivienda y la reducida disponibilidad de activos.

Todos estos elementos y otros a los que me referiré más adelante, son los que marcan brechas de equidad, que desde el paradigma del desarrollo humano no podemos aceptar y por tanto debemos seguir trabajando y buscando las mejores vías para promover el logro de la igualdad de derechos.

Creo que ha quedado claro mi interés profesional en materia agraria y rural, quizás también debería compartir con ustedes mi interés desde el plano personal: soy nieta, hija, sobrina -doble- y prima -triple- de Ingenieras e Ingenieros Agrónomos, por lo tanto estos temas han marcado mi existencia desde mis primeros años de vida.

De dónde venimos?

En los últimos 30 años hemos sido testigos de avances científicos y tecnológicos que revolucionaron al mundo y que contribuyeron al desarrollo humano en todos los países.

Sin embargo,  persisten algunos problemas que nos llevan a reflexionar sobre nuestro accionar.  Y digo esto porque si bien el desarrollo humano y el crecimiento económico han evolucionado favorablemente, particularmente en la región latinoamericana, todavía la pobreza y la desigualdad siguen siendo rasgos característicos de nuestras sociedades.

La Cumbre del Milenio fue un punto en el largo camino del desarrollo que inició en 1948 con la Declaración Universal de los Derechos Humanos, pasando por muchas Conferencias y Cumbres Mundiales donde los Jefes y Jefas de Estado de todo el mundo acordaron seguir construyendo la paz, la seguridad y la ciudadanía activa con el pleno ejercicio de los derechos humanos de todas las personas, sin distingo de ningún tipo.  Marcó un antes y un después para el desarrollo humano.

Por primera vez 189 países (hoy 192), suscribieron la Declaración del Milenio con sus 8 objetivos de desarrollo, 18 metas y 49 indicadores.  La que sentó las bases para que los gobiernos tomaran o re-tomaran el camino que los condujera a cubrir la deuda social que tenían con su población.

La Declaración del Milenio implicó también un compromiso colectivo para su implementación, ya que no solo convocó a los Estados Miembros, sino también a organizaciones de la sociedad, al sector privado, a organismos de la cooperación, a las universidades. A todos los actores preocupados por el desarrollo y el bienestar de la población, sin discriminación alguna. El objetivo común fue dar una atención y un enfoque sistemático a la reducción de la pobreza en el mundo.

Qué hemos logrado en la región Latinoamericana a la fecha?

Las diferentes agencias del SNU han dado un seguimiento y apoyo a los gobiernos para el cumplimiento de los ODM. El balance más actualizado de la región a partir de las encuestas de hogares de los países muestra que hay avances en la reducción de la pobreza extrema; en la disminución de niños y niñas menores de 5 años con peso inferior al normal; en la reducción de la mortalidad infantil; en la proporción de población con acceso a agua potable y en la paridad de género en la educación primaria[2].

Pero… aún se enfrentan grandes desafíos: en la mortalidad materna y vinculada a ello, en la baja proporción de partos con asistencia calificada; en el lento avance en cobertura y particularmente en la calidad de la educación; en el ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos, particularmente de la población joven y de las mujeres[3].

La desigualdad por razones de género es otra deuda pendiente que tienen todos los países de la región.

Hay limitada participación de las mujeres en espacios de toma de decisión, aunque Nicaragua es una de sus excepciones, particularmente en participación política.

Persiste la triple carga de trabajo para las mujeres: en el hogar, en el mercado laboral y a nivel comunitario.

En Latinoamérica una de cada tres mujeres no dispone de ingresos propios, mientras esa situación solo la enfrentan el 12% de los hombres[4]. Y no es porque las mujeres trabajamos menos … de hecho la carga de trabajo, considerando el tiempo dedicado a trabajo productivo y reproductivo, es de 11 horas promedio para las mujeres y de 9.5 horas para los hombres, de 10 países de la región para los que se dispone de información, destacando Costa Rica con diferencias muy pronunciadas con 14 horas para las mujeres y 12 hs. para los hombres o Nicaragua con 13 hs. para las mujeres y 11.5 para los hombres[5].

Hay una mayor tasa de feminización de la pobreza en zonas rurales, con un elevado peso del empleo informal y con mayor afectación en mujeres jóvenes.

Las diferentes formas de discriminación que sufren las mujeres en nuestros países, cercena la posibilidad de que un 50% de la población sea parte activa de los procesos económicos, sociales, políticos y culturales. Se tornará difícil alcanzar el desarrollo humano sostenible si no se logra la igualdad de derecho entre mujeres y hombres.

Ejemplo de la discriminación es el hecho que:

Mientras las mujeres tienen en muchos países una mayor participación en el sistema educativo e incluso con mejores calificaciones, ello no se traduce en mayores tasas de retorno o más y mejores empleos en el mercado laboral.

Asimismo, los altos niveles de fecundidad no deseada en adolescentes es una amenaza real para sus proyectos de vida.

Los elevados y cada vez más cruentos actos de violencia en contra de las mujeres, niñas y niños, son flagelos que tienen raíces estructurales basados en la desigualdad por razones de género y generacional y en las relaciones desiguales de poder en la sociedad.

A pesar de los avances en materia legislativa en varios países, la impunidad frente a la violencia en contra de las mujeres sigue siendo la norma, lo que plantea grandes desafíos a ser abordados de manera sistémica e integral.

Además, las mujeres indígenas y afrodescendientes enfrentan triple discriminación: por su pertenencia étnica, por razones de género y por su situación de pobreza. En varios países de la región latinoamericana, la mayoría de las mujeres indígenas no hablan las lenguas mayoritarias lo que constituye un obstáculo para el acceso a servicios básicos que no se adecúan a sus culturas.  La mortalidad de mujeres indígenas es 3 veces más alta que el promedio regional (130 mujeres por 100.000 nv.).

Por otra parte, no hay duda de que la región ha superado etapas duras de conflicto. Hoy vivimos en una región con democracias más estables.  Las economías también muestran rasgos de mayor resiliencia frente a los choques externos, lo que se evidencia en un crecimiento promedio del PIB en América Latina de 2.9% entre 2009 (cuando golpeó más fuertemente la crisis) y el 2014, en el caso se Centroamérica fue aun más alto, 3.6% para ese mismo período[6].

A pesar de los avances en Latinoamérica en materia de redistribución de ingresos, seguimos siendo la región más desigual en el mundo con presencia de importantes bolsones de pobreza extrema y exclusión social, donde no ha llegado el efecto del crecimiento económico ni el impacto de las políticas de protección social que han implementado los gobiernos.  Los segmentos poblacionales que están siendo más afectados por la desigualdad son: las mujeres, los jóvenes, la población rural y los pueblos indígenas y afrodescendientes.

En este marco, Nicaragua se ha posicionado en el ranking de Latinoamérica en ser uno de los países con mayores avances en la mejora de la distribución del ingreso, logrando una reducción de la desigualdad promedio anual de 2.64% entre el 2000-2012[7].

Cuál es el panorama de los ODM en Nicaragua?

En Nicaragua, también observamos importantes avances en el logro de varios de los ODM.  Merece destacar los esfuerzos gubernamentales y no gubernamentales en la reducción de la extrema pobreza, que según los datos oficiales al 2009 estaba muy cerca de la meta fijada para el 2015.

La pobreza multidimensional es una nueva forma de medir la pobreza más allá del ingreso o el consumo promedio de las personas (PNUD/OPHI).  La última medición para Nicaragua con base en la encuesta de demografía y salud 2011-2012, muestra que las mayores privaciones se dan en el ámbito de condiciones de vida vinculadas al empleo remunerado y el bajo acceso al saneamiento de los hogares. Y especialmente en la población de las Regiones Autónomas de la Costa Caribe, donde las mayores carencias se observan en algunos indicadores como: años de escolaridad, elevada mortalidad infantil, baja electrificación y malas condiciones de las viviendas.

La FAO_ ha destacado a Nicaragua como uno de los países de la región con mayor avance en la proporción de personas subalimentadas, pasando de 54.4% en el período 1990-1992 al 16.8% en el período 2012-2014, lo que implica, nada menos, que 1.3 millones de personas ya no están afectadas por desnutrición crónica en el país[8].

Nicaragua también ha sido reconocida como el país que registra en los últimos años una de las mayores tasas de participación de las mujeres en espacios de toma de decisión en todos los poderes del Estado, y con mayor tasa en la matrícula con relación a los hombres en los tres niveles educativos.

Pero, al igual que en el resto de los países de la región, quedan desafíos pendientes de abordar.  La igualdad y equidad en el mercado laboral, el ejercicio de derechos económicos y sociales, la violencia, las relaciones desiguales de poder, el trabajo reproductivo, entre otros, son temas que aún requieren atención desde la política pública.

En Nicaragua también se observan progresos importantes en lo que respecta a la disminución de la mortalidad infantil y en la tasa de mortalidad materna. UNICEF, OPS/OMS han reconocido los esfuerzos del Gobierno en el avance de ambos objetivos. Aun cuando se reconoce que persisten retos principalmente en mortalidad de menores de 1 año y de mujeres adolescentes (15-19 años).

Destacan también los avances significativos del país en el cambio de la matriz energética (ODM 7).  La generación de energía a base de recursos renovables pasó de 29% en 2007 al 54% en 2014[9].  Según el Informe Climascopio de Bloomberg New Energy Finance de 2014, Nicaragua ocupa los primeros lugares entre 26 países latinoamericanos evaluados.

Los mayores desafíos aún están en la preservación de áreas protegidas, la cobertura forestal, el uso de la tierra y el acceso a ésta de manera equitativa.

Adicionalmente, los bajos niveles de productividad de Nicaragua siguen siendo un eslabón crítico para asegurar el crecimiento económico incluyente.

Cuál ha sido la contribución del PNUD y el SNU en el proceso de los ODM?

En 2010, el Secretario General de las NU solicitó una revisión del cumplimiento de los ODM e hizo un llamado para acelerar el progreso.   En ese contexto, el PNUD propuso una metodología conocida como Marco para Acelerar el Logro de los ODMS (MAF por sus siglas en inglés) que se constituyó en un instrumento valioso de aplicación en alianza con otras agencias del SNU.

La propuesta metodológica del MAF consistió en la identificación de cuellos de botella para el logro de los ODM más estratégicos y el diseño de acciones de forma participativa entre diversos actores de desarrollo para levantar esos obstáculos y contribuir en el avance de los mismos.

El PNUD puso en práctica el MAF en 8 países piloto a nivel mundial y para el año 2014 más de 50 lo estaban aplicando en los diferentes continentes[10].

Esta metodología permitió dar respuesta a las necesidades y prioridades de los países sobre los ODM, ofreciendo apoyo a los esfuerzos nacionales, complementando e impulsando sinergias para que los países lograran avances significativos en temas como salud materna, hambre, pobreza, agua y saneamiento, VIH SIDA con iniciativas a nivel nacional y sub nacional. Apuntando en muchos casos a la reducción de las desigualdades económicas, al acceso a la educación de calidad, a energía, entre otros.

El MAF también constituye una plataforma que ha permitido catalizar las iniciativas con alto nivel de apropiación nacional, articulando los roles de cada uno de los socios, complementando esfuerzos, acciones y recursos humanos, financieros y de cooperación técnica.

Un valor agregado de esta metodología es que plantea un esquema de trabajo que obliga a un monitoreo de manera permanente que permite identificar nuevos problemas y desafíos para orientar medidas correctivas durante el proceso de implementación del plan de acción, contribuyendo de manera más efectiva a la evolución y logro de los ODM.

Ahora bien, Uds. se preguntarán cuáles son los resultados que hoy podemos mostrar sobre el MAF?

Los planes de acción del MAF se basan en políticas y programas existentes en los países. Por lo tanto, es un impulso efectivo que parte de la voluntad política de los tomadores de decisión.

Por ejemplo, Colombia fue seleccionado como uno de los 8 países piloto para el desarrollo del MAF por sus altos indicadores de desigualdad (su índice de Gini era de los más altos del mundo en ese momento). El proceso inició  en seis territorios sub nacionales (departamentos y municipios) en la búsqueda del desarrollo humano local, contribuyendo así a reducir las disparidades en el acceso a oportunidades de la población de los territorios priorizados con relación al promedio nacional.  Al cabo de unos pocos años, la experiencia del MAF a nivel sub nacional se expandió a otros territorios y derivó en la formulación de más de 70 planes de acción_.

De acuerdo a la sistematización realizada en los países que han aplicado el MAF, entre los principales logros alcanzados destacan el haber contribuido a implementar planes de acción de lucha contra la mortalidad materna, fomentar la igualdad de género en la educación, reducir la mortalidad infantil. La aplicación de enfoques innovadores y en muchos casos basados en nuevas tecnologías, facilitó alcanzar resultados significativos en la implementación y monitoreo de políticas públicas para promover el desarrollo humano sostenible a través de los ODM[11].

Lecciones aprendidas del proceso de los ODM

Si bien la Declaración del Milenio dio un marco común de acción para avanzar en los derechos humanos, tuvo algunas falencias en su gestación.  En efecto, el proceso diseñado de arriba hacia abajo y con limitadas consultas, dificultó que se incluyeran temas relevantes de las regiones y para grupos sociales específicos. Es decir, que los ODM atendieran las desigualdades estructurales existentes y por tanto, ello hizo más lento el avance en el logro de los mismos.

El abordaje de cada uno de los objetivos tuvo un tratamiento simple sin considerar las múltiples relaciones que se dan en la vida de las personas.

La fijación de umbrales mínimos para las metas e indicadores perdió significancia para los países que estaban muy cerca o ya habían superado ese umbral. Ej: Cuba, Argentina, Uruguay, Chile, países del Caribe (Trinidad Tobago, Santa Lucia, Jamaica, Barbados), especialmente en lo relativo a la matrícula de niñas en educación primaria, el alfabetismo, entre otros.

Se establecieron metas fijas, y para el seguimiento fue más importante saber si éstas se lograban, y no tanto el análisis sobre los esfuerzos que estaban haciendo los países para profundizar el cambio en cada uno de los ODM.

Pero, a pesar del análisis crítico, merece también destacar que el proceso de gestación y cumplimiento de los ODM dejó cosas muy positivas que hoy están siendo recogidas para la construcción de la Agenda de Desarrollo Post 2015.

Un indicador de éxito lo constituye la madurez y apropiación de los ODM alcanzada por los gobiernos de países en desarrollo, reflejado en su compromiso, así como el que esperan de los países desarrollados, para seguir impulsando políticas y acciones orientadas a mejorar las condiciones de vida de su población, pero en un marco de mayor autonomía y empoderamiento.

Una lección aprendida del proceso de los ODM es que el desarrollo no es unidimensional, el crecimiento económico no debe verse de manera aislada de la interdependencia y la integración de esfuerzos en diferentes ámbitos.  De allí la relevancia que tiene el concepto de Desarrollo Sostenible, que plantea la necesidad de considerar de manera articulada tres pilares del desarrollo: lo económico, lo social y lo ambiental.

En la medida que vamos avanzando también vamos entendiendo mejor la necesidad de profundizar la agenda del desarrollo que hoy se traduce en los ODS: Objetivos de Desarrollo Sostenibles.  Los países y los gobiernos hoy tienen más elementos sobre las agendas de desarrollo, conocen sus propias realidades y necesidades, y eso se ha traducido en un debate amplio y propositivo frente a la Agenda Post 2015.

Del análisis y reflexión generado por la Cumbre del Milenio, destacan algunos temas que están siendo abordados en una nueva y renovada agenda:

El cumplimiento de los ODM es una condición necesaria pero no suficiente.

Se requiere pasar del enfoque de necesidades básicas al cierre de brechas estructurales.

Pasar de metas enfocadas en los países en desarrollo, a objetivos universales y con métricas nuevas.

Poner en el centro de las acciones la igualdad, la sostenibilidad y la productividad.

Tener como objetivos sociedades más resilientes, auto sostenibles y con bienestar.

Disponer de una nueva gobernanza global transparente.

Por qué Objetivos de Desarrollo Sostenibles?

La reflexión y críticas que hicieron casi 2.0 millones de personas a través del canal de comunicación muy amplio impulsado por el Secretario General de las N.U. sobre los ODM y la nueva agenda de desarrollo Post 2015, permitió cambiar el enfoque hacia una agenda más efectiva y universal.

En este caso cabría aludir a un dicho popularmente conocido.

¡¡ No todas las segundas partes son malas!!

La nueva agenda propone 17 objetivos y 169 metas. Pero aquí lo importante no es cuántos son los objetivos y sus metas, sino cuáles son aquellos en que los países, con base en sus contextos nacionales y regionales, pueden asumir de manera efectiva y sobre los cuales estarán dispuestos a rendir cuentas de su avance.

Dentro de la nueva agenda siguen vigentes algunos objetivos como el de poner fin a la pobreza, el hambre, lograr la seguridad alimentaria y mejorar la nutrición, garantizar una vida sana de todas las personas a lo largo del curso de vida, garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad, garantizar el acceso a agua y saneamiento.

Pero tenemos nuevos objetivos:

La igualdad entre los géneros y el empoderamiento de todas las mujeres y niñas cruza por cada uno de los 17 ODS.

El acceso a la energía asequible, segura y sostenible para todos.

El crecimiento económico sostenido e inclusivo, con pleno empleo  productivo y trabajo decente para todos y todas.

La promoción de modalidades de consumo y producción sostenibles.

La reducción de las desigualdades en y entre los países.

La promoción de sociedades pacificas, facilitando el acceso a la justicia para todos, con instituciones eficaces, responsables e inclusivas en todos los niveles.

La protección y uso sostenible de ecosistemas terrestres, ordenamiento sostenible de los bosques, luchas contra la desertificación, la degradación de las tierras y la pérdida de biodiversidad biológica. Y de los océanos, mares, recursos marinos.

El fortalecimiento de los medios de ejecución y la revitalización de la alianza mundial para el desarrollo sostenible. 

 

Un marco de acción universal: los ODS hacia el 2030

Estamos a las puertas del plazo establecido en la Declaración del Milenio (septiembre 2015) y de concertar una nueva agenda global.  Una agenda que se espera refleje las experiencias y necesidades de la población y sobre todo que sea entendida y adoptada por todos los países.  Una agenda transformadora y que sea parte integrante de las visiones y planes nacionales.

Como cooperación al desarrollo hemos aprendido que un trabajo de acompañamiento es más efectivo que trasplantar experiencias de otros contextos.

En efecto, el trabajo realizado a lo largo de los últimos 15 años en el marco de los ODM nos dio muchas lecciones, y posiblemente la más importante es la capacidad de autocrítica que nos ayuda a tener y compartir mejores resultados de nuestro accionar.

En ese marco, y considerando que los avances alcanzados en Nicaragua sobre los ODM están permeados por factores estructurales que seguramente estarán presentes en la agenda de los ODS, quisiera mencionar algunos que considero son fundamentales de atender en aras de promover acciones y políticas que ayuden a levantar los obstáculos que todavía enfrenta el Desarrollo Humano Sostenible en Nicaragua y en particular el de las brechas de equidad de la población rural como lo vimos al inicio de mi intervención.

La transición demográfica:

 Nicaragua está gozando del bono demográfico (población entre 15 y 64 años de edad), pero también está iniciando un proceso de rápido envejecimiento de su población debido a la notable disminución de la mortalidad infantil y la reducción de la tasa de fecundidad.  Pero estas tendencias se están dando en un contexto de tensiones entre el crecimiento económico, la reducción de la pobreza y la necesidad de reducir las desigualdades entre la población de mayores y menores ingresos.

En este sentido, uno de los desafíos radica en la necesidad de mejorar la asignación de recursos para ampliar las oportunidades educativas, de salud, laborales, recreativas, emocionales y de participación cívica y política de la población joven. Otro desafío es la necesidad de implementar acciones de política para crear un piso de protección social que atienda a las crecientes necesidades de la población adulta mayor y de la población en edad activa que no tiene fuentes de ingresos para llevar una vida digna.

La educación:

 Hoy existe un mayor consenso sobre el papel catalizador de la educación para promover la justicia social y el empoderamiento.  Concebir el derecho a la educación con la garantía del acceso universal, es fundamental. Pero las políticas educativas deben evolucionar hacia la redefinición del derecho a la educación como el derecho a aprender.

Para ello, se requieren de otras estrategias que no sólo atiendan el tema de la cobertura sino acciones orientadas a mejorar la calidad y pertinencia de la educación para responder a las necesidades particulares de las personas y la de sus contextos locales, como la de mejorar los niveles de productividad o la potenciación de las capacidades y libertades de las personas para el ejercicio pleno de la ciudadanía.

Pero hoy en día la educación es difícil concebirla sin tomar en cuenta el derecho al acceso a la tecnología para promover la innovación al servicio del desarrollo humano. Se ha demostrado que la tecnología, información y comunicación (TIC) tiene efectos transversales y permiten avances en las diferentes dimensiones del desarrollo.

El acelerado progreso tecnológico a nivel mundial plantea nuevas demandas a los países en materia de marcos institucionales que les permita enfrentar de manera continua y sistemática estos cambios. Pero también se requiere asegurar inversiones públicas y privadas para mantener el nivel de conectividad y la actualización de los equipos que hagan posible su uso de manera incluyente.

Otro desafío en materia de tecnología, innovación y comunicación (TIC) es la de la eficiencia para garantizar la calidad de los servicios al menor costo posible y la equidad para asegurar un adecuado proceso de difusión.  Ambos requieren del desarrollo de capacidades y acciones complementarias para asegurar de manera efectiva la repercusión de las TIC sobre el desempeño económico y la integración social, y aquí está el vínculo con el sistema educativo, del que las universidades son parte.

La seguridad ciudadana:

 El Informe Regional de desarrollo Humano 2013-2014 del PNUD “Seguridad Ciudadana con rostro humano: diagnóstico y propuestas para América Latina” señala que, a pesar del dinamismo económico registrado en los últimos años, la región sigue enfrentando el mayor índice de inseguridad ciudadana en el mundo.  Se estima que en un día típico 460 personas sufren las consecuencias de la violencia sexual, la mayoría son mujeres.  En Centroamérica 2 de cada 3 mujeres asesinadas fue por razones de género (femicidio).

La violencia tiene costos devastadores y fuertes consecuencias para la vida de las personas, sus comunidades y los países.  La violencia y el delito afectan el núcleo básico de los derechos que están en la esencia del desarrollo humano: la vida, la integridad física y material de las personas.

Nicaragua, se destaca entre los países de la región por políticas orientadas a la prevención bajo un “modelo policial comunitario proactivo”. Desde ese enfoque, las políticas inciden en los factores causales de la inseguridad ciudadana.  Así, los bajos índices registrados en Nicaragua, constituyen un activo muy importante que favorece las condiciones de vida de la población y también contribuye a la estabilidad económica, entre otros.

Ahora bien, es importante no quedarnos con datos promedios, dado que dentro de Nicaragua también existen diferencias en los índices de seguridad ciudadana.

Para preservar el activo simbólico y real que representa tener bajos niveles de inseguridad para el desarrollo del país se requieren de acciones que fomenten una educación que transforme las relaciones de poder que se sostienen por acciones y comportamientos violentos; promuevan el fortalecimiento institucional y la credibilidad de la población; reduzcan la impunidad y faciliten el acceso a la justicia a todas las personas para contribuir al fortalecimiento del tejido social.

El cambio climático, la vulnerabilidad y los riesgos de desastres:

Nicaragua ocupa el décimo primer lugar en el índice de riesgos de las Naciones Unidas (2011) y el cuarto lugar en el índice de riesgos climáticos a largo plazo para los países más afectados entre 1991 y 2010_, siendo por tanto, uno de los países más vulnerables del mundo. Los grupos sociales que enfrentan diferentes formas de vulnerabilidad (mujeres, niñez, pueblos indígenas y afrodescendientes, personas con discapacidad, población rural, etc.) son los que más sufren las consecuencias de daños ambientales y los desastres naturales.

Superar la vulnerabilidad y enfrentar los impactos del cambio climático, obliga a repensar la lógica de producir para que los sectores económicos logren experimentar saltos de productividad que sean posibles de irradiarse al conjunto de la sociedad.  No se trata de volver al esquema del “chorreo” sino de la promoción de actividades ambientalmente sostenibles, difundiendo más aceleradamente la innovación tecnológica, poniéndola al servicio del bienestar de la población y en particular de los más necesitados y en condiciones de vulnerabilidad.

La sostenibilidad de las acciones requiere a su vez de la aplicación de una política macroeconómica que articule el corto con el largo plazo, promueva la coherencia entre las políticas económicas, sociales y ambientales y fomente la diversificación productiva.

La igualdad de género y étnica

Como hemos visto, Nicaragua presenta hoy avances importantes en materia de equidad de género en diferentes ámbitos de la vida nacional.  Sin embargo, persisten desigualdades y por tanto se debería estimular un cambio en la perspectiva del desarrollo y la medición del mismo.

En primer lugar se podría modificar la manera de contabilizar los costos de la reproducción social y el valor del trabajo real y del tiempo de las mujeres y hombres. Es decir, conocer más sobre el funcionamiento concreto de las economías y las sociedades.

El MAF ofrece una herramienta útil, incluyendo un marco de acción y de rendición de cuentas, mecanismos e incentivos para que los tomadores de decisión trabajen conjuntamente con la ciudadanía para definir prioridades y monitorear los avances.

En materia de género, hay dos ámbitos que se consideran prioritarios: garantizar la autonomía económica y física de las mujeres. Especial atención requieren temas como propiedad, control y uso de recursos económicos, la no discriminación en el empleo por razones de género, el acceso a la protección social y la erradicación de la violencia.

Para superar la discriminación es importante promover la participación política de las mujeres pero no basta con que haya equilibrio entre mujeres y hombres en los diferentes niveles de toma de decisión, si ello no va acompañado de la redefinición de una nueva propuesta de sociedad que remueva los obstáculos que están en la base de conductas discriminatorias, promuevan efectivas democracias y la erradicación de la exclusión estructural de las mujeres.

Aunque se reconoce el carácter multicultural y pluriétnico del Estado de Nicaragua, los Pueblos Indígenas y Afro descendientes siguen siendo vistos como minorías. Ello tiene consecuencias importantes sobre el entorno en el que viven. Por un lado, por la falta de acceso a oportunidades para una adecuada y pertinente educación y salud. Pero también porque el actual modo de producción y consumo incide en muchos casos sobre sus derechos al territorio, a los recursos naturales, a su visión del bienestar y en particular, porque pone en riesgo la sostenibilidad de la relación armoniosa con el mundo natural con el que sus culturas les han enseñado a vivir.

Los Pueblos Indígenas que participaron activamente en la Cumbre de Rio + 20,  relevaron la importancia de incorporar la dimensión cultural en el desarrollo sostenible basado en las perspectivas, los derechos, los conocimientos tradicionales, la identidad y las prácticas sostenibles como parte integral de su visión y comprensión del desarrollo. Promoviendo además políticas efectivas para reducir la pobreza, atender la concentración de la riqueza y reconocer los derechos colectivos.

Para finalizar esta exposición, quisiera retomar el título que he dado a esta ponencia y relacionarlo a los retos que nos plantea la nueva agenda del Desarrollo con los Objetivos sostenibles.

  • Los principios compartidos son:

Enfoque universal: todos los países y todos los grupos sociales, descolonizando la agenda de desarrollo.

Sostenibilidad en todas las actividades: económico, ambiental y sociales, incluyendo los factores causantes del cambio climático.

Enfoque de derechos

La igualdad como plena titularidad de derechos, como principio ético y objetivo último del desarrollo.

Autonomías de género.

  • Una agenda global porque buscar un compromiso real para:

Asociación mundial con plena participación.

Solidaridad internacional de acuerdo con la capacidad de contribuir de cada país.

  • Y de responsabilidad individual: porque la agenda de los ODS requiere de una ciudadanía consciente, exigente, comprometida y disconforme con el status quo para poder impulsar el cambio desde cada uno de nosotros.

Todo ello requiere de un gran compromiso y voluntad política de todos los actores desde los niveles más básicos de cada familia, comunidad, región, desde el nivel nacional hasta el nivel mundial.

La paz y el desarrollo, no se podrán alcanzar si mantenemos grandes brechas de equidad y no reconocemos la riqueza de la diversidad de nuestras sociedades.

Retomando el mensaje del Secretario General de las N.U. realizado en el foro de la Juventud el 2 de febrero pasado: “2015 no es un año cualquiera, es una oportunidad para cambiar el curso de la historia”

Muchas gracias.


[1] Fuente Banco Central de Nicaragua. Anuario de estadísticas macroeconómicas 1960-2014.

[2] CEPAL: Alicia Bárcena. América Latina y el Caribe: Hacia una agenda para el desarrollo post-2015. Santiago de Chile, Chile. 28 y 29 de Agosto 2014.

[3] Ibidem.

[4] CEPAL. Ibidem.

[5] Informe sobre Desarrollo Humano Regional para América Latina y el Caribe 2010. Actuar sobre el futuro: romper la transmisión intergeneracional de la desigualdad.

[6] Fuente: BCN. Anuario de estadísticas económicas.

[7] Fuente: Fuente: a) Lustig; Lopez-Calva & Ortiz-Juárez.  Deconstructing the Decline in Inequality in Latin America. Policy Research Working Paper 6552. The World Bank (2013); and February 2014 update of SEDLAC database. b) World Bank (2014)

[8] Fuente: FAO. El estado de la inseguridad alimentaria en el mundo. Fortalecimiento de un entorno favorable para la seguridad alimentaria y la nutrición. Roma, Italia 2014

[9] Fuente: Banco Central de Nicargua. Indicadores Eonomicos Mensuales.

[10] Fuente: PNUD. Acelenrando el progreso. Manteniendo los resultados. Los ODM hasta 2015 y en el futuro. Septiembre 2013.

[11] Ibidem.

 


Bluefields, RACCS. En una visita a la Región Autónoma de la Costa Caribe Sur de Nicaragua, Silvia Rucks, Coordinadora Residente del Sistema de las Naciones Unidas en Nicaragua, sostuvo encuentros de trabajo con las máximas autoridades autónomas: Judy Abraham y Domingo Truesdale, Presidenta del Consejo y Coordinador de Gobierno de la RACCS, respectivamente, quienes dialogaron sobre el contexto de desarrollo social, económico y cultural, acordando continuar fortaleciendo el trabajo conjunto entre el Consejo, Gobierno y Secretarías especializadas de la  RACCS con las agencias, fondos y programas del Sistema de las Naciones Unidas.

En palabras del Coordinador de Gobierno, los programas conjuntos de Agua, Saneamiento y de  Revitalización Cultural, financiados por el Fondo para el Logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (F-ODM), con recursos del Gobierno de España e implementados por el Sistema de las Naciones Unidas, representaron un avance significativo en varios municipios, se mejoraron los indicadores de salud (menos enfermedades), y a su vez,  se avanzó en la revitalización de la cultura e identidad de los pueblos de la RACCS.

Las autoridades regionales reconocen que existen retos por delante, como mejorar los índices de acceso a agua segura. Aun cuando en la RACCS la cobertura de agua es del 20%, en los municipios donde se implementaron los programas conjuntos F-ODM, la incidencia se aumentó a 35%. Según datos oficiales, a nivel nacional la cobertura de agua potable en el sector urbano es del 86%, mientras que en el rural 37%.

La Costa Caribe de Nicaragua es única por su  naturaleza multiétnica. En ese sentido, la Coordinadora Residente, sostuvo diálogos con el sector académico. En encuentros separados con el rector, Gustavo Castro, de la Bluefields Indian & Caribbean University (BICU), así como con la vice-rectora Sheira Thomas, de la  Universidad de las Regiones Autónomas de la Costa Caribe (URACCAN), intercambiaron posiciones sobre cómo responder –adecuadamente- a la realidad de la región.

He quedado muy impresionada con los esfuerzos que realizan las instituciones del Estado, particularmente el Consejo, la Coordinación del Gobierno Regional y la Policía Nacional, por incorporar un enfoque multi-cultural y multi-étnico en todas las dimensiones de su gestión. Incluso, pude ver cómo las universidades lo tienen como eje primordial en sus modelos y programas educativos. Es una experiencia que refleja la riqueza de la Región, y en mi opinión, es un verdadero capital para el desarrollo del país”, expresó Silvia Rucks, quien reiteró el compromiso del Sistema de Naciones Unidas de seguir cooperando con las regiones de la Costa Caribe de Nicaragua y sus pueblos.

 


Managua, 12 de diciembre del 2012/ La Plataforma de la Feria Nacional de la Tierra, en coordinación con la Asamblea Nacional y la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS), unieron esfuerzos para llevar a cabo el Simposio: “Gestión Integral de los Residuos… Por el Derecho a un Ambiente Saludable y el Desarrollo Humano”.

Durante el desarrollo del simposio se llevaron a cabo presentaciones enmarcadas en Determinantes de la Salud, situación de los residuos en Nicaragua y la visión compartida de la nación en torno a la nueva Política de Gestión Integral de los Residuos.

El manejo inadecuado de los residuos favorece la presencia de vectores relacionados con enfermedades transmisibles; además agrava riesgos asociados con amenazas hidrometeorológicas y vulnerabilidades relacionadas con limitaciones en el manejo de aguas y en uso de suelos en áreas urbanas y rurales; así como un impacto negativo en el funcionamiento de sistemas de agua potable y tratamiento de aguas residuales.

Ante esta problemática, uno de los principales resultados que se logró alcanzar en el Simposio sobre Gestión Integral de Residuos, es obtener insumos suficientes para complementar los lineamientos de la Nueva Política de Estado sobre la Gestión Integral de Residuos, como parte de uno de los esfuerzos para dar solución a esta problemática nacional.

(Fuente: OPS Nicaragua)

A continuación se presenta el mensaje emitido por el Coordinador Residente del Sistema de las Naciones Unidas durante el Simposio:

Quisiera iniciar felicitando a los organizadores por esta iniciativa, la cual contribuye a la visibilización, análisis y desarrollo de políticas ambientales que nos ayudan a enfrentar los desafíos que conlleva la Gestión Integral de Residuos Sólidos.

Todos los sectores están invitados dado que la Gestión Integral de Residuos es una responsabilidad compartida e implica acciones conjuntas. Es en este sentido que el Sistema de las Naciones Unidas apoya el intercambio de experiencias que implica este simposio que hoy reúne al gobierno nacional, a la Asamblea Nacional, a las municipalidades y a la empresa privada, incluidas las pequeñas y medianas empresas (PYMES).

En el análisis deberían ser tomados en consideración aspectos políticos, legales, institucionales, técnicos, económicos e instrumentales.  Además de todo lo que tiene que ver con la sensibilización, toma de conciencia y educación de la población.

A nivel mundial, los residuos contribuyen en una proporción de 3 a 5% a las emisiones de gases de efecto invernadero, igualando -de acuerdo con algunas estimaciones- a las emisiones de la aviación internacional y del transporte marítimo.

Es en este contexto que una buena gestión de los residuos sólidos dese el punto de vista del cambio climático podría transformar a ese sector, de ser una fuente de emisiones, a ser una fuente neta de mitigación a partir de la recolección del metano de los vertederos para la generación de electricidad o para convertirlo en combustible o abono.

El informe, Residuos y Cambio Climático: Tendencias globales y estrategia marco, del Centro Internacional de Tecnología Ambiental del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), enumera tres áreas principales en las que el ahorro de GEI se puede hacer en el sector de los residuos:

  1. Reducir la cantidad de materiales primarios utilizados en la fabricación, evitando su desecho y recuperación de los materiales, mediante el reciclaje.
  1. Producir energía a partir de los residuos para reemplazar la energía de los combustibles fósiles.
  1. Almacenar carbono en los vertederos y por la aplicación de compost en los suelos.

Los vertederos que cuentan con sistemas de recuperación de gas, en el mismo lugar capturan el metano y lo convierten en combustible y abono. Las tasas de captura varían de un vertedero a otro (ya que dependen de la mezcla de los materiales depositados en ellos), pero las estimaciones de los vertederos controlados en los países desarrollados permiten estimar tasas de captura que oscilan entre un 50 y un 80 por ciento.

En el informe se indica que en muchos de  los países en desarrollo, alrededor de 50 por ciento de los residuos son orgánicos, y por lo tanto representan una fuente creciente de emisiones de metano.

El Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) del Protocolo de Kyoto es un instrumento para que los países en desarrollo puedan financiar y tener acceso programas de gestión y recuperación de residuos que suponen la captura del metano, y así contribuyen a la mitigación del cambio climático.

Una evaluación independiente realizada por el Centro Risoe del PNUMA en Dinamarca, calcula que solamente el seis por ciento de los proyectos MDL están relacionados con el gas de vertederos, cuando el potencial es mucho mayor. Por ejemplo: China produce 254 millones de toneladas de basura al año, pero sólo el 2,5% de todos los proyectos MDL en China son vertederos. En la India, algo menos del dos por ciento de los proyectos MDL son vertederos. Estas proporciones insuficientes nos señalan el camino por recorrer y el enorme potencial para una acción colectiva para mitigar el cambio climático.  Estas acciones son conocidas como win-win (gana-gana), es decir son situaciones en las que se pierde si no se hace nada.  En efecto, no solo nos enfrentamos a un problema de salud ambiental y descalabro de hermosos paisajes invadidos por la basura, sino que también se produce una aceleración del proceso de cambio climático al emitir esos gases metano y se pierde la oportunidad de generar electricidad, combustibles y abono, es decir que se pierde una fuente de ingresos, además de los certificados de reducción de emisiones que transfieren recursos. Sin hablar de la transferencia de tecnologías adaptadas.      

En la Conferencia de Río más 20, en junio pasado, se habló de los tres pilares del desarrollo, el económico, el social y el ambiental, indivisibles para el desarrollo sea sostenible. Consideramos que la Gestión Integral de Residuos Sólidos no solo tiene que ver con ciencia, tecnología y economía sino también con cambios culturales y de actitudes para lo que debería promoverse una verdadera campaña de educación, concientización y promoción de salud ambiental. 

En todos esos esfuerzos, ustedes hallarán siempre al Sistema de las Naciones Unidas comprometido con todos ustedes y dispuesto a apoyar las estrategias que Nicaragua tenga a bien llevar adelante.

¡Muchas gracias!


Managua, 22 de noviembre de 2012/ El 22 de noviembre se realizó el Foro “Quiero un vida libre de violencia: Únete para poner fin a la violencia contra las mujeres”, el cual fue realizado por la Comisión Nacional Inter Institucional de Lucha Contra la Violencia Hacia la Mujer, con el objetivo de efectuar la evaluación de la aplicación de la Ley 779, Ley Integral de Lucha contra la Violencia Hacia las Mujeres y de Reformas a la Ley No 641, “Código Penal”, en sus primeros 100 días de implementación.

En el Foro se realizó el acto de adhesión a la Campaña “ÚNETE para poner Fin a la Violencia contra las Mujeres”, de parte de la Comisión Nacional Inter Institucional de Lucha Contra la Violencia Hacia la Mujer.

A continuación, las palabras de apertura del Foro, a cargo del Coordinador Residente del Sistema de las Naciones Unidas, Sr. Pablo Mandeville.

Mensaje del Coordinador Residente:

Buenos días. Hoy nos hemos reunido para conmemorar el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres. Este año lo hacemos participando en este foro titulado: “Quiero una vida libre de violencia. ÚNETE para poner Fin a la Violencia contra las Mujeres”, organizado por la Comisión Nacional Interinstitucional de Lucha contra la Violencia hacia las Mujeres, con el objetivo de evaluar los 100 días de implementación de la Ley 779.

En este foro se concretará también la adhesión formal de esta Comisión a la Campaña del Secretario General de las Naciones Unidas “ÚNETE para poner Fin a la Violencia contra las Mujeres”.

 Los Estados que han firmado y ratificado los instrumentos universales y regionales de derechos humanos que salvaguardan la vida, la libertad y la dignidad de las personas, asumen el compromiso y la obligación de proteger a las mujeres de la violencia, responsabilizar a los culpables e impartir justicia, además de reparar los daños causados a las víctimas.

Pese a estos compromisos, la violencia contra las mujeres persiste en todos los países del mundo como una violación generalizada de los derechos humanos y constituye uno de los principales obstáculos para el pleno ejercicio de la igualdad de género. De acuerdo con el Secretario General de las Naciones Unidas, la eliminación de la violencia contra las mujeres es “uno de los más graves desafíos de nuestra época”.[1]

Actualmente, 603 millones de mujeres y niñas viven en países donde la violencia doméstica aún no es considerada un delito. A nivel mundial, seis de cada diez mujeres han sufrido violencia física y/o sexual en su vida. La violencia sexual sigue estando presente en muchos países ya sea en tiempos de paz como en épocas de conflicto. El femicidio azota nuestros países, en algunos bajo la más absoluta impunidad. Más de 60 millones de niñas son obligadas a contraer matrimonio y 140 millones de niñas y mujeres sufren mutilación femenina. Más de 600 mil mujeres y niñas son traficadas a través de las fronteras cada año, la gran mayoría con fines de explotación sexual.

Y aunque la igualdad entre mujeres y hombres está garantizada en las constituciones de 139 países y territorios, con frecuencia se les niega a las mujeres el acceso a la justicia y a la protección contra los abusos. La pregunta entonces es: ¿qué más podemos hacer para enfrentar este flagelo?

Para responder a este enorme desafío y acelerar los esfuerzos de las Naciones Unidas, en el año 2008 el Secretario General Ban-Ki Moon lanzó la Campaña “ÚNETE para poner Fin a la Violencia contra las Mujeres”, cuyos objetivos son:

  1. Adoptar y aplicar leyes nacionales para tratar y castigar todas las formas de violencia contra mujeres, niñas y adolescentes;
  2. Adoptar e implementar planes nacionales de acción integrales y multisectoriales, adecuadamente financiados.
  3. Fortalecer los sistemas de recolección y análisis de información sobre la incidencia de las diferentes formas de violencia contra mujeres y niñas.
  4. Aumentar la conciencia de la población y la movilización social en torno a la eliminación de la violencia contra mujeres y niñas.
  5. Prevenir y sancionar la violencia sexual en situaciones de conflicto y post-conflicto.

En Nicaragua, a lo largo del presente año 2012 se han dado muy importantes avances para la eliminación de la violencia de género hacia las mujeres de todas las edades. En enero, la Asamblea Nacional aprobó la Ley No, 779: Ley Integral contra la Violencia hacia las Mujeres y de Reformas a la Ley No. 641, Código Penal, que tipifica como delitos el femicidio, la misoginia, la violencia patrimonial, la violencia laboral y psicológica, y la violencia contra la mujer en el ejercicio de la función pública.

En marzo se presentó a las autoridades nacionales el Modelo de Atención Integral a Mujeres Víctimas de Violencia de Género (MAI), que es un conjunto de procedimientos de gestión que fortalece la articulación del sistema de atención para proteger a las víctimas de delitos, realizando acciones de investigación, persecución y sanción penal desde el conocimiento del hecho, hasta su recuperación, resarcimiento de daños y restitución de derechos.

En junio se creó e instaló una entidad de alto nivel: me refiero a la Comisión Nacional Interinstitucional de Lucha contra la Violencia hacia la Mujer, encargada de formular la política de prevención, atención y protección para las mujeres víctimas de violencia, gestionar presupuestos, ejecutar planes interinstitucionales y ocuparse del monitoreo y seguimiento sobre el fenómeno de la violencia hacia las mujeres.

En el marco de la Campaña ÚNETE para poner Fin a la Violencia contra las Mujeres, el Sistema de las Naciones Unidas, continuará apoyando a las instituciones integrantes de la Comisión Nacional Interinstitucional de Lucha contra la Violencia hacia las Mujeres en la implementación de la Ley 779, mediante la articulación de esfuerzos y acciones, que deriven en estrategias de comunicación y movilización social orientadas a generar cambios en las concepciones y actitudes imperantes en la sociedad. Especial reconocimiento se merece UNFPA abriendo brecha, espacios en los que convergen las demás Agencias del Sistema de Naciones Unidas, como el PNUD, ONU Mujeres, la OIT, UNICEF, la OPS/OMS, y una largo etc. 

En todos estos esfuerzos, promovemos siempre una perspectiva de género intercultural, de forma que se generen respuestas efectivas en los pueblos y regiones indígenas y afrodescendientes. 

La manera más efectiva para avanzar en la erradicación de la violencia hacia las mujeres, es respaldando con acciones concretas el compromiso político de los Estados y en ese sentido, saben que pueden contar con el apoyo del Sistema de las Naciones Unidas.

Muchas gracias.


[1] Naciones Unidas, 2006, Estudio a fondo sobre todas las formas de violencia contra la mujer, Informe del Secretario General


El miércoles 23 de noviembre (2011) se realizó el acto de lanzamiento del Informe Nacional sobre Desarrollo Humano 2011: Las juventudes construyendo Nicaragua, al que asistieron más de un millar de personas, en su mayoría adolescentes y jóvenes. Por su relevancia, publicamos íntegramente el discurso del Sr. Pablo Mandeville, Coordinador Residente del Sistema de las Naciones Unidas y Representante Residente del PNUD en Nicaragua:

“Pocas veces habremos tenido la oportunidad de lanzar un informe de desarrollo humano con tanta participación de sus protagonistas, en este caso los jóvenes, tanto en  esta mesa principal como en la sala. Y no cabe duda, después de ver el documental, que son los jóvenes los verdaderos protagonistas de lo que se analiza en este informe, no solo dentro sino fuera de esta sala también.

Muchas gracias a los diferentes equipos que trabajaron en la producción de este video: es el fruto de un trabajo en equipo y les felicitamos por el resultado alcanzado.  En efecto, no era sencillo proyectar en pocos minutos los entretelones de la vida, los problemas y los desafíos de las y los adolescentes y jóvenes, pero acertaron y lograron rendir, con gran sensibilidad y respeto, a través de unas imágenes, la complejidad y riqueza de la vida y aspiraciones de estos jóvenes.

Ya que estamos a la hora de las felicitaciones y los agradecimientos, permítanme felicitar a todo el equipo de la oficina de desarrollo humano, excelentemente dirigido por Maria Rosa Renzi.  Un especial reconocimiento a Claudio Tomasi, quién siempre alentó al equipo y lo orientó durante los dos años y medio de su elaboración, así como a Alfredo Missair, Representante Residente del PNUD y Coordinador Residente del Sistema de las NNUU en Nicaragua hasta diciembre de 2009, es bajo su liderazgo que se inició la preparación de este Informe. Walter Lacayo, asesor en comunicación del PNUD, ha contribuido enormemente a la preparación y éxito de este lanzamiento.

Además de un extenso grupo de consultores, cuyos nombres no alcanzaría a citar todos, quisiera nombrar a los miembros del equipo técnico: Rebeca Centeno, Juan Carlos Gutierrez, Humberto Abaunza, Cecilia Espinoza, Leonel Pérez, María Grazia, Heyliken Loásiga y Edgar Robleto.

Dentro de ese equipo, se merecen una mención especial Leslie Ruiz por los productos comunicacionales tan creativos y originales y un reconocimiento muy particular el coordinador del Informe, Donald Mendez, por liderar y conducir este proceso hasta esta presentación de hoy.

Asimismo agradecemos a los Miembros del Grupo Asesor y del Grupo de Consulta del Informe Nacional sobre Desarrollo Humano 2011 sus aportes al análisis y al debate.

El proceso de elaboración de este informe dio lugar a consultas sistemáticas con distintos Poderes del Estado, y dentro del Ejecutivo, con la principal contraparte que es el INJUVE.  Aprovecho la oportunidad para agradecer a su director ejecutivo sus aportes críticos, y agradezco también los aportes del MINSA, del MINED, del MITRAB y de la Policía Nacional.

El INDH 2011 en cada uno de los capítulos referidos a los temas de mayor relevancia para Adolescentes  y Jóvenes, presenta las políticas públicas e iniciativas gubernamentales que apuntan a mejorar las condiciones de vida de la juventud. El Informe las presenta, no las evalúa.  Como es de su conocimiento, muchas de estas políticas y estrategias promueven el involucramiento activo de la población adolescente y juvenil. De esta manera destaca la masiva participación de jóvenes involucrados en las campañas de salud preventiva, en las brigadas ecológicas y las campañas de reforestación, entre otras.

En este contexto, merece una mención especial la Campaña de Alfabetización 2007-2009, que a través del diseño de una estrategia como la de “Yo si puedo” con el involucramiento de más de 62 mil personas, de los cuales 80% eran adolescentes y jóvenes, logró reducir el analfabetismo del 18% al 4% entre los mayores de 15 años. Para mí, que fui testigo presencial de la Campaña de Alfabetización de 1980 y del apoyo que el Sistema de las NNUU y en particular UNESCO brindaron a dicha campaña, tiene un significativo especial la campaña 2007-2009.

El proceso de elaboración de este informe dio también lugar a consultas sistemáticas con el Poder Judicial y el Poder Legislativo, ruego a la Diputada Ocampo transmitir al Presidente de la Asamblea Nacional nuestro aprecio por las contribuciones del Parlamento.

Asimismo participaron amplios sectores de la sociedad, se realizaron encuestas, hubo todo un abordaje y una metodología que hacen de este informe un ejemplo de participación y de profundización.   Ustedes podrán apreciar la creatividad suscitada en este proceso y que se refleja en la obra de teatro y el concierto que hoy disfrutaremos así como en todos los diseños gráficos y dibujos que aparecen en el informe, empezando por la portada así como en los demás productos comunicacionales.  Estamos, todos lo sabemos y lo podemos constatar una vez más, en un país de artistas, cantantes, músicos, pintores, escritores y poetas.

El proceso de elaboración del Informe contó también con la colaboración conceptual, técnica y financiera de varias agencias y fondos del SNU. En ese sentido, quiero reconocer de manera particular el trabajo y apoyo recibidos del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y del Programa de Voluntarios de las Naciones Unidas (VNU), así como de muchas otras agencias como la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS), la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que me disculpen si no alcanzo a mencionarlas a todas, pues casi todas las agencias del SNU contribuyeron de una u otra forma. Lo que se presenta hoy es el resultado de un esfuerzo de todo el Sistema de las NNUU.   Las distintas Agencias apoyaron al equipo técnico, compartiendo sus análisis y retroalimentando los planteamientos iniciales.  Agradecemos también la colaboración y apoyo financiero de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y de la Cooperación de Noruega.  Sin su contribución, este Informe no hubiese sido posible.  Ms y Action Aid de Dinamarca también apoyaron nuestros esfuerzos.

El Informe que hoy estamos presentando es un informe al PNUD, el cuarto informe nacional realizado en Nicaragua.  Fue encargado a un equipo independiente de profesionales que ha realizado un trabajo intenso, valioso, con un alto sentido de la responsabilidad frente a la sociedad y al público lector.

No me corresponde a mí presentar el contenido, sin embargo, permítanme resaltar aspectos novedosos del Informe que deberían alentarnos a seguir profundizando la reflexión, el análisis y el debate sobre el paradigma de desarrollo humano que fuera presentado en el Primer Informe Mundial de Desarrollo Humano en el 1990.

Ustedes recordarán que ese primer informe planteaba la necesidad de estudiar cómo se traduce el crecimiento económico en desarrollo humano en diversas sociedades.  El Informe Mundial sobre Desarrollo Humano 2010 “La verdadera riqueza de las naciones: Caminos al desarrollo humano”, evaluó de forma sistemática, tanto a nivel nacional como mundial, los logros y desafíos pendientes en materia de desarrollo humano, y análisis de sus consecuencias tanto para las políticas como para futuras investigaciones.

Como parte de esa revisión, el PNUD presentó una nueva metodología para medir el desarrollo humano, los índices específicos y la pobreza desde una perspectiva multidimensional. El avance no solo ha sido conceptual y metodológico en mediciones sino también en las dimensiones a considerar, siempre en el marco de lo que es posible comparar entre países y para lo que se cuenta con información.

Aprovechando este avance metodológico, países como México y Chile han tomado el enfoque de la pobreza multidimensional para adaptarla a su propio contexto nacional y hoy es la metodología oficial de medición de la pobreza en esos países de la región. En Nicaragua éste es el primer informe nacional en el que se incorpora el enfoque de la pobreza multidimensional.

Este Informe Nacional que hoy se presenta incluye un nuevo índice, el Índice de Pobreza Multimensional de la Juventud. Debo decir que se trata de una propuesta metodológica en proceso, trasciende el enfoque del ingreso o consumo porque incluye otras dimensiones importantes para la vida de adolescentes y jóvenes.  El método está sujeto a adaptaciones y debe pasar por un proceso de apropiación en Nicaragua como en los demás países a fin de que responda mejor a las preguntas que no dejamos de hacernos permanentemente: ¿cuántos son los pobres?, ¿donde están?, ¿qué tipo de pobreza enfrentan los diferentes grupos poblacionales?, ¿qué se debe hacer?

En definitiva, el Índice de Pobreza Multidimensional nos ayuda a dar cuenta de las principales brechas que enfrentan algunos grupos específicos, como por ejemplo: la niñez, adolescentes, jóvenes, personas adultas, mujeres y hombres, pueblos indígenas y afro descendientes, personas con discapacidad, y nos acerca la mirada a los derechos individuales y colectivos.

Otra particularidad que quisiera destacar en mi presentación es que la realización de este Informe se planteó como un primer producto en un proceso.  A partir de hoy trabajaremos en un plan de difusión, y le pediremos al equipo que continúe elaborando estudios complementarios: Cuadernos de Desarrollo Humano, que con la colaboración del Gobierno, nos ayuden a mantener actualizadas las cifras y los datos, algo esencial para el análisis.  Este informe refleja los datos de los que se disponía en mayo del 2010, fecha en que tuvimos que hacer un alto en el proceso de recopilación de información para poder llevar a cabo el proceso analítico.

Como ustedes lo han podido constatar a través de mi larga lista de reconocimientos y agradecimientos, este informe es el resultado de un amplio y sistemático proceso de consultas.  Además tiene la particularidad de haber sido construido desde la perspectiva de Adolescentes y Jóvenes, para Adolescentes y Jóvenes. Sabemos que Nicaragua está transitando por una etapa crucial en su historia demográfica: En 1980, por cada dos personas dependientes (menos de 15 años y mayores de 64 años) había solo una persona trabajando.  Hacia 2040, este panorama cambiará dado que habrá una sola persona dependiente por cada persona en edad activa. Esto, que es conocido como el bono demográfico, representa una oportunidad única en la historia del desarrollo de un país y ha sido una razón más para motivarnos a realizar ahora este Informe Nacional y ponerlo a la disposición de Nicaragua.  Tanto el informe impreso como todos los demás  materiales, en particular la encuesta, que están todos disponibles y son compartidas a través del sitio web del PNUD, contienen una enorme riqueza de información, análisis y recomendaciones, si tuviéramos que retener una sola sería la necesidad de seguir invirtiendo y de invertir cada vez más en las juventudes para el bien de todos.

El valor agregado de este Informe está en que, desde diferentes ángulos, muestra la realidad, mejor dicho las realidades de adolescentes y jóvenes, y adelanta recomendaciones. Como justamente en este momento el Sistema de NNUU en Nicaragua  está en el proceso de formulación del Marco de Asistencia de las Naciones Unidas para el Desarrollo 2013–2017, me atrevo a adelantarles que probablemente las y los adolescentes y jóvenes serán una prioridad no solo para el país, sino tabmien para la cooperación del Sistema de NNUU.  Es en este contexto que este Informe no podría llegar en un momento más oportuno.

Retomando una imagen cargada de significado en el Informe, una imagen que para mí ya identifico con este Informe y quedará acuñada como un símbolo más de este esfuerzo, aquí los jóvenes y todos nosotros tenemos una mochila en la que metemos herramientas y que acaba siendo la mochila de nuestras capacidades.

Hoy les invito a meter en nuestras mochilas este Informe, los demás informes del Sistema de NNUU, todos los conocimientos, buenas prácticas, herramientas y metodologías que ustedes consideren válidas y les sirvan para el largo camino que todos juntos recorremos.  Por supuesto los nicaragüenses como dueños de su historia y de su destino, pero también el Sistema de las NNUU (así como estoy convencido la cooperación internacional en general) acompañándoles en la construcción de su presente y de su futuro y contribuyendo, en la medida de nuestras posibilidades, a que ustedes alcancen las metas de desarrollo que se han trazado.

Hoy reitero en nombre del Sistema de Las NNUU en Nicaragua el firme compromiso de apoyar el Gobierno y el país en lograr un desarrollo humano cada vez más incluyente y equitativo. Y a los jóvenes y adolescentes quiero decirles, estamos aprendiendo mucho de ustedes, gracias por todo lo que comparten con todos nosotros, gracias por todos sus aportes, hoy nos comprometemos con todos ustedes en seguir atentos a sus demandas y necesidades.  Sabemos el alto nivel de compromiso que tienen  con su país y con el conjunto de la sociedad.  Sepan que se lo reconocemos y que es algo que admiramos en ustedes.

¡Hoy es su día, que lo disfruten – muchas gracias!”.


Discurso del Coordinador Residente
Sesión Especial de la Asamblea Nacional
Conmemoración 65 Aniversario de las Naciones Unidas
“Políticas públicas para el Desarrollo de la Juventud”
Asamblea Nacional, jueves 21 de octubre, 2010

Honorable Diputado René Núñez Téllez, Presidente de la Junta Directiva de la Asamblea Nacional.
Honorable Diputado Wilfredo Navarro, Primer Secretario.
Honorables Miembros de la Junta Directiva.
Honorables Diputados y Diputadas de la Asamblea Nacional de Nicaragua.
Miembros del Cuerpo diplomático
Autoridades
Representantes de organismos multilaterales y del Sistema Interamericano
Colegas y amigos del Sistema de las Naciones Unidas en Nicaragua
Representantes de los medios de comunicación
Representantes de la sociedad civil
Señoras y Señores

Muy buenos días

Quisiera empezar con un saludo a todos los jóvenes y a todas las jóvenes que hoy nos acompañan y muy especialmente a la joven Luz Marina López, que ha venido de la RAAN y a Mauricio Gutiérrez, un joven ejemplar, así como a la delegación de jóvenes nicaragüenses que participó en la Conferencia Mundial de Juventud en agosto del 2010, en Guanajuato, México. Están con nosotros, les invito a aplaudirles en reconocimiento al rol que desempeñaron y que contribuyó al éxito de esa Conferencia. Como ven hay dos parlamentarias jóvenes que formaron parte de esa delegación.

Es un honor para mí y para todo el Sistema de Naciones Unidas en Nicaragua, cuyos representantes están aquí presentes (se ponen de pié y son aplaudidos), poder celebrar con todos ustedes en esta Sesión Especial de la Asamblea Nacional el 65 aniversario de las Naciones Unidas en este Palacio Legislativo.  Como fuera recordado por el Diputado Aguirre Sacasa, Nicaragua es miembro fundador de las Naciones Unidas y está profundamente comprometida con el multilateralismo.

Permítanme leerles el mensaje que el Secretario General, Sr. Ban Ki Moon, nos envía en esta ocasión:

Cito: “En este Día de las Naciones Unidas, quiero expresar mi profundo agradecimiento a los millones de personas de todo el mundo que creen sinceramente en nuestra labor en pro de la paz, el desarrollo y los derechos humanos, que comparten nuestros ideales y nos ayudan a alcanzar nuestros objetivos. A todos ustedes, amigos y conciudadanos del mundo: muchas gracias.

Hace sesenta y cinco años, entró en vigor la Carta fundacional de las Naciones Unidas. Cada año, con ocasión del Día de las Naciones Unidas, revalidamos nuestra misión mundial; reafirmamos los valores universales de la tolerancia, el respeto mutuo y la dignidad humana; y pasamos revista a los avances que hemos hecho juntos: los avances en la alfabetización y en la esperanza de vida, en la difusión de los conocimientos y las tecnologías, en la democracia y el estado de derecho.

Pero, sobre todo, el Día de las Naciones Unidas es una fecha en la que renovamos nuestra resolución de hacer aún más: más para proteger a los que se encuentran atrapados en un conflicto armado, para luchar contra el cambio climático y para evitar una catástrofe nuclear; más para ofrecer más oportunidades a las mujeres y las niñas y para combatir la injusticia y la impunidad; más para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

El mes pasado, la Cumbre de los Objetivos de Desarrollo del Milenio celebrada en las Naciones Unidas sirvió para generar no sólo un impulso político sino también compromisos financieros que son especialmente importantes en estos tiempos de dificultades económicas. Estoy decidido a seguir adelante para alcanzar las metas fijadas para 2015.

Pese a nuestros problemas, pese a la polarización y la falta de confianza, este mundo interconectado en el que vivimos ha abierto amplias y nuevas vías para lograr el progreso común. Comprometámonos todos juntos a esforzarnos aún más para hacer realidad los altos ideales de la Carta de las Naciones Unidas.” Fin de citación

En Nicaragua, hemos decidido poner el énfasis, con ocasión de este 65 Aniversario de las NNUU, en el tema de la Juventud o, mejor dicho, de las Juventudes.  No es una casualidad.

En efecto, en diciembre del 2009, la Asamblea General de las Naciones Unidas, adoptó una resolución en la que se declaró el período comprendido entre el 12 de agosto del 2010 al 12 de agosto del 2011, el “Año Internacional de la Juventud”, con varios objetivos:

•    Impulsar la participación plena y efectiva de los jóvenes, en todos los aspectos;
•    Promover el diálogo y el entendimiento para la adopción de políticas públicas que abonen al desarrollo de las y los jóvenes; y
•    Fomentar los ideales de paz, respeto a los derechos humanos, las libertades y la solidaridad entre los seres humanos, en armonía con la naturaleza.

Diez años antes, en diciembre de 1999, por recomendación de la Conferencia Mundial de Ministros de Juventud, la Asamblea General había declarado el 12 de agosto como el Día Internacional de la Juventud.

Haciendo un recuento, la realidad es que desde el año 1965, la Asamblea General ha venido aprobando iniciativas y resoluciones destinadas al desarrollo de la juventud, hasta llegar a la celebración de la Conferencia Mundial de Juventud hace apenas dos meses, en agosto del 2010, en Guanajuato, México. Aprovecho la oportunidad para agradecer y felicitar al Gobierno de México, a través de su embajador, por la organización de la Conferencia y el liderazgo mostrado en todo este proceso y su seguimiento. Ayer nos recibió la Señora Ministro de la Juventud de México para informarnos sobre las próximas etapas para acompañar y traducir en resultados los acuerdos alcanzados en la Conferencia de Guanajuato.

Señor Presidente, permítame mencionar los titulares de las 13 prioridades reflejadas en la Declaración de Guanajuato:

  • Políticas Públicas e Inversión
  • Pobreza y Hambre
  • Educación
  • Salud
  • Empleo
  • Equidad de Género
  • Tecnología e Innovación
  • Cultura
  • Acceso a Justicia y Seguridad
  • Participación
  • Desarrollo Sustentable
  • Migración Internacional
  • Cooperación Internacional

En esas trece áreas, los Gobiernos participantes en la Conferencia acordaron tomar las medidas necesarias y trabajar conjuntamente con la sociedad civil, las organizaciones internacionales y las agencias de cooperación internacional para instrumentar las prioridades identificadas en la declaración, con la participación, es importante resaltarlo, de las y los jóvenes.

Asimismo, acordaron continuar con las discusiones que se llevan a cabo en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas, con respecto a la instrumentación efectiva del Programa Mundial de Acción para los Jóvenes y fortalecer mecanismos de coordinación con el Sistema de las Naciones Unidas para apoyar políticas y programas mundiales, regionales y nacionales dirigidos a la juventud.

Como podemos observar, estamos frente a una voluntad política mundial expresada por todos los Gobiernos participantes, y dado el rol y el compromiso asumido por Nicaragua en este proceso, es altamente simbólico que celebremos este aniversario hablando de este tema en la Asamblea Nacional. En efecto, el Parlamento tiene un rol decisivo que desempeñar, así como los partidos políticos, a través de sus representantes en la Asamblea Nacional, para plasmar en políticas públicas las prioridades reflejadas en la Declaración de Guanajuato.

Desde el Sistema de las Naciones Unidas, asumimos el compromiso de acompañar los esfuerzos de los Poderes del Estado, los partidos políticos, el sector académico, las organizaciones de la sociedad civil, en particular las organizaciones juveniles, en suma de toda la sociedad nicaragüense, porque trabajar por la juventud y con la juventud, es trabajar para el futuro de Nicaragua.

Con el apoyo del Gobierno de España a través del Fondo para el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, el Sistema de Naciones Unidas está implementando un programa conjunto denominado “Juventud y empleo” en apoyo a las políticas y estrategias que el Gobierno de Nicaragua está llevando a cabo para alcanzar las Metas de Desarrollo del Milenio.

En los próximos meses, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo lanzará un Informe sobre Desarrollo Humano dedicado a las juventudes de Nicaragua. Han colaborado en este Informe prácticamente todas las Agencias del Sistema de Naciones Unidas, sobre todo UNICEF y UNFPA.  En enero del 2010, se celebró en el Parlamento una sesión de trabajo en que se presentaron los temas de investigación de ese Informe. Y las sugerencias surgidas en ese diálogo fueron incorporadas al estudio.  Es solo un ejemplo de cómo seguimos como Sistema promoviendo investigaciones, reflexiones, análisis y debate alrededor de las problemáticas que atañen a la Juventud.

Antes de concluir, quisiera agradecer, en nombre del Sistema de las Naciones Unidas, los avances realizados por la Asamblea Nacional en el proceso de ratificación de instrumentos internacionales de derechos humanos como el “Protocolo Opcional de la Convención contra la Tortura” (2008) y la más reciente ratificación del Convenio Internacional de Trabajo No. 169 sobre Derechos de Pueblos Indígenas, derechos que, además, la Asamblea Nacional extendió expresamente a los afrodescendientes (junio 2010).

Asimismo ustedes han aprobado normas de considerable relevancia que recogen principios fundamentales de derechos humanos, como la Ley Marco de Soberanía y Seguridad Alimentaria y Ley de Igualdad de Derechos y Oportunidades de la Mujer.

Cuando apenas nos quedan cinco años para el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, las prioridades reflejadas en la Declaración de Guanajuato y su traducción en políticas públicas para la juventud nos permiten ver con cierto optimismo como se están dando pasos para la plena incorporación de la juventud, de las juventudes en toda su diversidad, en estos esfuerzos para cumplir con los compromisos que asumieron los Jefes de Estado del mundo entero hace 10 años en la Cumbre del Milenio y que volvieron ratificar hace tan sólo un mes en la Sesión Especial de la Asamblea Nacional sobre los 10 años de la proclamación de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

Señor Presidente, Señoras Legisladoras y Señores Legisladores, quisiera concluir reiterando el compromiso del Sistema de Naciones  Unidas en Nicaragua de seguir trabajando con los Poderes del Estado, los partidos políticos, el sector académico, las organizaciones de la sociedad civil, en particular las organizaciones juveniles, en suma de toda la sociedad nicaragüense, para que el espíritu y la letra de la Declaración de Guanajuato se sumen a los de la Declaración del Milenio, para promover el desarrollo de toda la sociedad nicaragüense, y de los jóvenes en particular.

Estamos aquí, todas las Agencias del Sistema de las Naciones Unidas, con nuestros mandatos, marco normativo, experticia, conocimiento, experiencia y capacidades trabajando juntos para el desarrollo guiados por los ideales, principios y valores que nos inspiran desde la creación del Sistema de las Naciones Unidas, muy particularmente la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

El joven Mauricio Gutiérrez hoy nos retó diciéndonos que si la política es el arte de lo posible, intentemos juntos con toda la solidaridad del mundo, hacer lo imposible.  La joven Luz Marina López nos planteó una amplia agenda de los jóvenes y de las jóvenes.  Esperan nuestra respuesta y nuestro compromiso. Pueden desde ya contar con el compromiso del Sistema de Naciones Unidas.

Muchas gracias.