Este año, el Día Mundial de la Radio está dedicado a destacar el papel de este medio en las situaciones de emergencia, cuando su labor puede salvar vidas.

La radio puede hacer la diferencia entre la vida y la muerte en los momentos de crisis, sus características le permiten ser versátil y rápida, es ideal para emitir alertas y difundir información clave, dijo el Secretario General de la ONU en su mensaje para la jornada.

“Para las personas en sociedades destruidas o atrapadas por una catástrofe que buscan desesperadamente orientación, la radio provee información vital. La radio puede ayudar en operaciones de respuesta y en la fase de reconstrucción”, apuntó Ban Ki-moon.

La UNESCO, por su parte, celebró el Día Mundial de la Radio enfatizando su importancia en la prevención y mitigación de desastres y en la reducción del impacto de los siniestros en la población.

Irina Bokova, directora general de la UNESCO, recordó que la radio es el medio de comunicación de mayor alcance en el mundo y la más apropiada para llegar a las comunidades remotas, aisladas o vulnerables.

Afirmó también que la radio contribuye a tejer vínculos entre las comunidades y a restablecer el contacto entre familias rotas por una catástrofe.

Dado el poder que tiene para establecer relaciones entre diversos actores sociales, Bokova llamó a promover ciertas alianzas que beneficiarían a la población en situaciones de emergencia.

“Debemos fomentar el contacto entre los profesionales humanitarios y los profesionales de la radio para que colaboren entre sí”, puntualizó.

El Día Mundial de la Radio se celebra cada 13 de febrero, fecha de la fundación de la Radio de Naciones Unidas que en esta ocasión celebra su 70 aniversario.


30 de diciembre, 2015 — El primer día de 2016 entrará en vigor oficialmente la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible que durante los próximos 15 años marcará la pauta para construir un mundo más justo y equitativo para toda la población, además de velar por el medio ambiente.

La Agenda, aprobada por los 193 Estados miembros de la ONU en septiembre pasado, está compuesta por 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), entre los que destacan la erradicación de la pobreza y el hambre, la consecución de educación y servicios médicos universales y la protección de los ecosistemas marinos y terrestres.

“Los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible son nuestra visión compartida de la humanidad y un contrato social entre los líderes del mundo y las personas” dijo el Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon.

Los ODS abordan las necesidades de las personas de los países desarrollados y en desarrollo, haciendo hincapié en que no debe dejarse a nadie atrás.

La Agenda integra las dimensiones social, económica y ambiental del desarrollo sostenible, y atiende aspectos relacionados con la paz, la justicia y las instituciones eficaces.

La movilización de medios de aplicación, entre ellos recursos financieros, desarrollo y transferencia de tecnología y desarrollo de la capacidad, así como el papel de las alianzas, también se reconocen como esenciales.

Para la puesta en marcha del nuevo plan, Ban Ki-moon subrayó que hacer realidad la Agenda es responsabilidad principalmente de los países, pero agregó que también requerirá nuevas alianzas y solidaridad internacional.

El examen de los avances se llevará a cabo periódicamente en cada país, con la sociedad civil, las empresas y los representantes de varios grupos de interés. A nivel regional, los países compartirán experiencias y tratarán asuntos comunes, mientras que con carácter anual en ONU, el Foro Político de Alto Nivel sobre el Desarrollo Sostenible (FPAN) hará un balance de los progresos a nivel mundial, identificando las deficiencias y cuestiones emergentes y recomendando medidas correctoras.


25 de septiembre, 2015 — La Asamblea General de la ONU adoptó hoy la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, un plan de acción a favor de las personas, el planeta y la prosperidad, que también tiene la intención de fortalecer la paz universal y el acceso a la justicia.

Los Estados miembros de la Naciones Unidas aprobaron una resolución en la que reconocen que el mayor desafío del mundo actual es la erradicación de la pobreza y afirman que sin lograrla no puede haber desarrollo sostenible.

La Agenda plantea 17 Objetivos con 169 metas de carácter integrado e indivisible que abarcan las esferas económica, social y ambiental.

La nueva estrategia regirá los programas de desarrollo mundiales durante los próximos 15 años. Al adoptarla, los Estados se comprometieron a movilizar los medios necesarios para su implementación mediante alianzas centradas especialmente en las necesidades de los más pobres y vulnerables.

“Estamos resueltos a poner fin a la pobreza y el hambre en todo el mundo de aquí a 2030, a combatir las desigualdades dentro de los países y entre ellos, a construir sociedades pacíficas, justas e inclusivas, a proteger los derechos humanos y promover la igualdad entre los géneros y el empoderamiento de las mujeres y las niñas, y a garantizar una protección duradera del planeta y sus recursos naturales”, señalaron los Estados en la resolución.

Los 17 Objetivos de la Agenda se elaboraron en más de dos años de consultas públicas, interacción con la sociedad civil y negociaciones entre los países.

La Agenda implica un compromiso común y universal, no obstante, puesto que cada país enfrenta retos específicos en su búsqueda del desarrollo sostenible, los Estados tienen soberanía plena sobre su riqueza, recursos y actividad económica, y cada uno fijará sus propias metas nacionales, apegándose a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), dispone el texto aprobado por la Asamblea General.

Además de poner fin a la pobreza en el mundo, los ODS incluyen, entre otros puntos, erradicar el hambre y lograr la seguridad alimentaria; garantizar una vida sana y una educación de calidad; lograr la igualdad de género; asegurar el acceso al agua y la energía; promover el crecimiento económico sostenido; adoptar medidas urgentes contra el cambio climático; promover la paz y facilitar el acceso a la justicia.


23 de septiembre, 2015 — La sede de Naciones Unidas se vio cubierta de un juego de luces para presentar los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que serán aprobados en los próximos días durante la Cumbre de jefes de Estado a celebrarse del 25 al 27 de septiembre en Nueva York.

El evento, que duró 10 minutos, se realizó el martes a la noche y consistió en un video proyectado sobre la fachada del edificio de la ONU explicando el contenido de los 17 Objetivos.

La exhibición también marca el lanzamiento de la Campaña Objetivos Globales, la cual se centrará en educar a todo el mundo sobre los esfuerzos para luchar contra la pobreza, la desigualdad y el cambio climático.

La Campaña es ambiciosa y pretende informar sobre los ODS a 7.000 millones de personas en 7 días, a partir del 25 de septiembre.

La realización estuvo a cargo de “59 Productions” en colaboración con el célebre director de cine Richard Curtis, quien es además director de la Campaña Objetivos Globales.

El Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, destacó durante el evento que éste simbolizó un faro para el mundo con un mensaje de que las naciones se han comprometido a asegurar una vida digna para todos, así como la salud del planeta para las generaciones futuras.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) proveen una oportunidad única para acabar con la pobreza, reducir la inequidad, construir sociedades pacíficas y abordar el cambio climático. Fija metas a cumplir en un plazo de 15 años, de 2015 a 2030.

 


El Sistema de las Naciones Unidas en coordinación con el Ministerio de la Familia y la Universidad Nacional de Ingeniería realizó el panel titulado “Poblaciones Vulnerables en Situaciones de Emergencia”, en el marco de las actividades planificadas para la conmemoración del Día Mundial de la Población y el Día Mundial de Asistencia Humanitaria.

El panel estuvo compuesto por la Ministra de la Familia, Adolescencia y Niñez, Marcia Ramírez; la Coordinadora Residente del Sistema de las Naciones Unidas en Nicaragua, Silvia  Rucks; el Oficial a Cargo del Fondo de Población de las Naciones Unidas, Víctor Valdivieso; la Investigadora Social de la Universidad Centroamericana, Giovanna Robleto; y la Coordinadora del Programa de Fomento al Desarrollo Municipal de la Universidad Nacional de Ingeniería, Marcela Galán.

A continuación las palabras íntegras de la Coordinadora Residente del Sistema de las Naciones Unidas:

¡Saludos protocolarios!

 En primer lugar quisiera agradecer a la Universidad Nacional de Ingeniería por acogernos nuevamente en este centro de enseñanza superior. Gracias al Rector Néstor Gallo y al Consejo Universitario por su buena disposición.

En segundo lugar, expresar nuestro reconocimiento al Fondo de Población (UNFPA) y al equipo de colegas del Sistema de las Naciones Unidas que han trabajado intensamente en la organización de este evento.

Precisamente el UNFPA nos propuso juntarnos hoy en un sólo esfuerzo para conmemorar el Día Mundial de Asistencia Humanitaria y el Día Mundial de Población, que este año tiene como su lema: “Atención a poblaciones vulnerables en situaciones de emergencia”.

El Día Mundial de la Asistencia Humanitaria es un momento para reconocer a quienes afrontan el peligro y la adversidad para ayudar a otros y para contribuir a que el público tome conciencia acerca de las asistencias humanitarias alrededor del mundo.

El Día Mundial de la Población, por su parte, reafirma el derecho de la gente para planificar sus familias, planear su vida, vencer a la pobreza, mejorar la salud de las madres e hijos, lograr una mayor equidad de género y derrotar la muerte materna. Y el mensaje principal de este año hace referencia a la importancia de subrayar las necesidades específicas de las mujeres y las adolescentes durante situaciones de emergencia.

Celebramos entonces el espíritu que inspira el trabajo humanitario en todo el mundo y en particular el de aquellos que contribuyen a dar esperanza y apoyo a las más vulnerables en situaciones de emergencia.

Víctor nos recordaba que Nicaragua está entre los 10 países más vulnerables del mundo. Nos decía que en los últimos 20 años se han contabilizado más de 50 desastres naturales, sobre todo inundaciones, sequías, sismos y temperaturas extremas. Son datos preocupantes que nos invitan a renovar constantemente el compromiso por diseñar e impulsar políticas públicas que coloquen la gestión del riesgo y la recuperación temprana entre las prioridades nacionales.

Conocemos la relevancia que tiene para el Gobierno y el Estado nicaragüenses la atención, la capacitación y la prevención en materia de emergencias. Desde el Sistema de las Naciones Unidas estamos en coordinación constante con el SINAPRED y nos esforzamos por mejorar la planificación conjunta de acciones de reducción del riesgo y la recuperación post desastre como una línea propositiva de desarrollo de capacidades, habilidades y herramientas que al final refuerzan la aplicación del Marco Nacional de Recuperación post Desastre de Nicaragua.

El Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, ha alertado que la situación es cada vez más complicada, que las necesidades están sobrepasando la capacidad de respuesta. Sólo en este año, el recuento es que más de 100 millones de mujeres, hombres, niñas y niños necesitan asistencia humanitaria para sobrevivir. La cantidad de personas afectadas ha alcanzado niveles que no se veían desde la Segunda Guerra Mundial, el número de víctimas por catástrofes naturales, hambre, enfermedades y conflictos sigue siendo altísimo.

El mundo es más vulnerable que nunca. Cuando escuchamos la palabra vulnerabilidad es muy usual que la asociemos a la posibilidad de sufrir daños intempestivos a consecuencia de un fenómeno natural, pero la realidad nos está diciendo que se ha convertido en una característica propia de la sociedad actual, un elemento endógeno a un modelo de desarrollo en el que priman las desigualdades, la pobreza multidimensional, la degradación de los suelos y la sobreexplotación de los recursos naturales en detrimento de las personas, fenómenos que causan grandes sufrimientos, que cuestan millones de dólares y que literalmente derrumban años de logros obtenidos en la reducción de la pobreza.

En diciembre de 2008, en ocasión del establecimiento del Día de la Asistencia Humanitaria, la Asamblea General de la ONU hizo un llamado a la cooperación internacional a una mejor coordinación en la asistencia de emergencia en el mundo, y eso es lo que estamos haciendo hoy: el gobierno, la academia, las organizaciones civiles humanitarias, la cooperación internacional y el Sistema de las Naciones Unidas, juntos, dialogando e intercambiando información sobre la necesidad de preparar al país en la atención de poblaciones vulnerables en situaciones de emergencia.

Para el Sistema de las Naciones Unidas, responder a las emergencias es sólo un aspecto del trabajo humanitario. Las agencias, fondos y programas de la ONU también brindan apoyo a las comunidades para prevenir las crisis, para reconstruir rápidamente sus vidas después de un desastre, para mejorar su capacidad de recuperación ante futuras crisis (creando territorios y comunidades más resilientes), para que las voces de los más vulnerables sean escuchadas y para construir paz sostenible y duradera en zonas de conflicto.

En tal sentido, confío que este panel contribuya a afianzar y mejorar la planificación y la ejecución conjunta de iniciativas novedosas para la atención a las poblaciones vulnerables en situaciones de emergencia.

A dos meses del 70 aniversario de las Naciones Unidas, me despido reiterando el compromiso de nuestra organización con sus principios y propósitos fundacionales que, en el tema que hoy nos convoca, nos recuerda que el sufrimiento humano debe ser atendido dondequiera que se encuentre.

Muchas gracias.


En el Día Mundial de la Asistencia Humanitaria, honramos la desinteresada dedicación y el sacrificio de los trabajadores y voluntarios de todo el mundo que se abocan —muchas veces poniendo su propia vida en peligro— a ayudar a los más vulnerables.

Este año hay más de 100 millones de mujeres, hombres y niños que necesitan asistencia humanitaria para sobrevivir. La cantidad de personas afectadas por los conflictos ha alcanzado niveles que no se veían desde la Segunda Guerra Mundial y el número de afectados por desastres naturales y provocados por el hombre sigue siendo altísimo.

En este Día también celebramos la humanidad que nos une. Las familias y comunidades que luchan por sobrevivir en las emergencias de hoy lo hacen con resiliencia y dignidad. Necesitan y merecen que sigamos poniendo empeño en hacer todo lo posible a fin de proporcionarles los medios para un futuro mejor.

Todos y cada uno de nosotros podemos cambiar las cosas. En un mundo cada vez más conectado digitalmente, cada uno de nosotros tiene la capacidad y la responsabilidad de inspirar a otros seres humanos a ayudar a los demás y crear un mundo más humanitario.

En este Día Mundial de la Asistencia Humanitaria insto a todos a que demuestren solidaridad como ciudadanos del mundo uniéndose a la campaña #ShareHumanity. Donando su cuenta personal en los medios sociales apenas un día para difundir historias de crisis, esperanza y resiliencia pueden promover la acción humanitaria y ayudar a dar voz a los que no la tienen.

El próximo mes de mayo, Estambul (Turquía) acogerá la Primera Cumbre Humanitaria Mundial. La Cumbre servirá de plataforma para que los Jefes de Estado y de Gobierno y las personalidades de la sociedad civil, el sector privado, las comunidades afectadas por las crisis y diversas organizaciones multilaterales anuncien nuevas y ambiciosas alianzas e iniciativas que reducirán enormemente el sufrimiento y, al mismo tiempo, reforzarán la agenda de 2030 para el desarrollo sostenible.

Cuento con el apoyo de todos los sectores de la sociedad para que la Cumbre Humanitaria Mundial sea un éxito. Juntos podemos y debemos construir un mundo más humanitario con una determinación más firme de prestar asistencia humanitaria para salvar vidas.


Ban Ki-moon rinde homenaje al sacrificio de los trabajadores humanitarios

19 de agosto, 2015 — Este año más de 100 millones de mujeres, hombres y niños necesitan asistencia humanitaria para sobrevivir. El número de personas afectadas por los conflictos ha llegado a niveles que no se veían desde la Segunda Guerra Mundial. La cantidad de personas golpeadas por los desastres naturales y provocados por el hombre sigue siendo altísima.

Estos preocupantes datos son parte del mensaje del Secretario General de Naciones Unidas para conmemorar el Día Mundial de la Asistencia Humanitaria, que se celebra cada 19 de agosto.

Para Ban Ki-moon, este es un día para rendir homenaje a la “dedicación desinteresada y el sacrificio de los trabajadores y voluntarios de todo el mundo que se abocan, muchas veces poniendo su propia vida en peligro, a ayudar a los más vulnerables”.

Como parte de la fecha, Naciones Unidas lanzó la campaña #ShareHumanity (Comparte Humanidad) en las redes sociales, con el objetivo de que en todo el mundo las personas publiquen contenido relacionado a la asistencia humanitaria.

El Titular de la ONU apeló a la capacidad de las personas para cambiar las cosas e inspirar a otros seres humanos a ayudar a los demás.

El próximo mes de mayo, Estambul acogerá la Primera Cumbre Humanitaria Mundial, que servirá de plataforma para anunciar nuevas y ambiciosas alianzas para reducir el sufrimiento y reforzar la agenda de 2030 para el desarrollo sostenible.

Fuente


El personal de agencias, fondos y programas del Sistema de las Naciones Unidas en Nicaragua participó en el Segundo Simulacro Nacional ante un hipotético terremoto de 7.4 grados de magnitud en la escala abierta de Richter, ubicado a 150 kms. suroeste de la costa de Masachapa, a 55 kms. de profundidad, afectando los departamentos de Managua, Rivas, Carazo, Masaya y León.

El doctor Guillermo González, Secretario Ejecutivo del Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (SINAPRED), indicó que por orientaciones del Presidente Daniel Ortega, se procedió a decretar la Alerta Amarilla para todo el Pacífico de Nicaragua.

Por su parte, la Coordinadora Residente del Sistema de las Naciones Unidas, Silvia Rucks, decidió activar la Sala de Situación del Equipo de Emergencias de las Naciones Unidas, (UNETE, por sus siglas en inglés) y orientó tomar todas las medidas de seguridad, incluyendo la evacuación oportuna del personal que en ese momento (10:00 a.m.) se encontraba laborado con normalidad en las diferentes oficinas.

Las y los integrantes del UNETE reportaron que todas las instituciones del gobierno central se pusieron bajo las indicaciones del Centro de Operaciones de Desastres (CODE –Nacional) y que los centros departamentales de operaciones del Pacífico estuvieron funcionando. Reportó que se evacuaron a 87 comunidades costeras, así como los edificios públicos y privados sobre la franja del Pacífico.

Por su parte, voceros del SINAPRED afirmaron que el evento se localizó en la zona de subducción y que se alertó a las comunidades costeras ante la posibilidad de que se genere un tsunami. Radioemisoras locales anunciaron que en Managua, pobladores y pobladoras salieron a las calles y se ubicaron en las zonas de seguridad establecidas en los Planes de Evacuación ante Desastres.

Escuelas y hospitales participaron en el simulacro. La Policía Nacional informó que todas sus instalaciones fueron evacuadas con éxito y las fuerzas policiales se dispusieron para salir a mantener el orden y la seguridad de las familias y comunidades.

El Ejército de Nicaragua informó que esa institución dispuso de la Unidad Humanitaria de Rescate (UHR), el destacamento de tropas de los Comandos Militares Regionales y desplegó hospitales de campaña, maquinaria del Cuerpo de Ingenieros para apertura de vías y calles obstaculizadas, y activó los planes en alta mar coordinados por la Fuerza Aérea y la Fuerza Naval.

 


Managua, 16 de marzo 2015/ El personal de las agencias, fondos y programas del Sistema de las Naciones Unidas se sumaron al simulacro de terremoto, orientado por el Gobierno de la República de Nicaragua, que movilizó a casi dos millones de personas y a las instituciones especializadas en prevención, atención y mitigación de desastres.

En el ejercicio demostrativo se simuló a las 10:00 a.m. un terremoto de 7.4 grados en la escala abierta de Richter, localizado a 150 kilómetros frente a las costas de Masachapa y a 25 kilómetros de profundidad. En todo el Pacífico nicaragüense se activaron las 60 sirenas que forman parte del Sistema de Alerta Temprano (SAT). Al llamado, pobladores de las comunidades cercanas a las costas se autoevaluaron ante la posible ocurrencia de un tsunami, como se tiene previsto en los protocolos del SINAPRED. Mientras eso sucedía, todas las estructuras: CODEPRED, COMUPRED y COLOPRED se activaron para coordinar las acciones inmediatas a la ocurrencia del terremoto.

El Sistema de las Naciones Unidas, junto con otros miembros de la comunidad internacional, fue invitado a participar como observador del simulacro nacional en el Centro de Operaciones de Emergencias (CODE) y en el Centro de Coordinación de Asuntos Humanitarios (CCAH), pero también activó su plan contingencia, sonaron las alarmas en todas las oficinas, se realizó el ejercicio de evacuación del personal y se mantuvo una comunicación coordinada con las instituciones que atienden las emergencias nacionales.

Desde las instalaciones del SINAPRED la Coordinadora Residente del Sistema de las Naciones Unidas, Silvia Rucks,  señaló a los medios de comunicación: “Desde el primer momento que nos invitaron a formar parte de la observación de simulacro, el Sistema de las Naciones Unidas aceptó porque coincidimos con la política del gobierno de Nicaragua de que tener un buen modelo de atención y prevención de emergencias es la mejor forma de responder. En ese sentido, consideramos que los simulacros son elementales, tanto es así que todas las oficinas del Sistema de las Naciones Unidas activaron sus planes de emergencias en coordinación con el SINAPRED. Es una forma de aprender y detectar cómo podemos articularnos mejor para salvar vidas.”

El personal del Sistema de las Naciones Unidas participó en el simulacro, incluyendo las oficinas de  Managua, Bilwi, Bluefields, Estelí, entre otras. Se puso a prueba la capacidad de respuesta, los protocolos de seguridad, la actuación de los/as puntos focales de seguridad, la activación de las guías de evacuación y la puesta en práctica de la cadena de aviso. Los equipos de trabajo reaccionaron con efectividad, siguiendo las indicaciones de seguridad facilitadas por el Gobierno, y reforzadas por la Oficina de Seguridad de las Naciones Unidas.

La realización del ejercicio fue exitosa, el 100 por ciento del personal participó con sensibilidad y consciente de que los simulacros son una herramienta indispensable para la prevención ante cualquier fenómeno de desastre natural.

 


Nicaragua conmemoró en alianza el Día Internacional para la Reducción de los Desastres (13 de octubre) a través de varios eventos impulsados por la Mesa Nacional para la Gestión de Riesgos (MNGR), la Universidad Centroamericana (UCA), la Universidad de Ingeniería (UNI), la Defensa Civil del Ejército de Nicaragua, Hábitat para la Humanidad, la Cruz Roja Nicaragüense, Save the Children, Grupo de Voluntarios Civiles (GVC), la Cooperación Suiza para América Central, Unión Europea y el Sistema de las Naciones Unidas en Nicaragua.

En su mensaje, el Secretario General de las Naciones Unidas, señaló que este en año la conmemoración del Día Internacional para la Reducción de los Desastres nos brinda una oportunidad para reconocer el papel que desempeñan los hombres y las mujeres de edad en el fomento de la resiliencia. “Cuando ocurre un desastre natural, las personas de la tercera edad sufren de forma desproporcionada altas tasas de muertes y lesiones. Para invertir esta trágica tendencia, es preciso elaborar planes, crear servicios y prestar apoyo a fin de reducir las vulnerabilidades de las personas de edad y aprovechar al máximo su contribución a nuestra seguridad y nuestro bienestar colectivos”, indica el Sr. Ban Ki-moon, en un día dedicado a las personas de la tercera edad.

El acto central de la conmemoración se efectuó en el Aula Magna César Jeréz de la Universidad Centroamericana (UCA) y fue presidido por la MSc. Tarsilia Silva, Decana de la Facultad de Ciencia, Tecnología y Ambiente de la UCA; el Dr. Oscar Gutiérrez, Presidente de Cruz Roja Nicaragüense; el Teniente Coronel de Infantería, Diplomado Estado Mayor, Abel Antonio  Zapata Bellanger, Segundo Jefe del Estado Mayor de la Defensa Civil del Ejército de Nicaragua; y el Sr. Denis Meléndez Aguirre Facilitador de la Mesa Nacional para la Gestión de Riesgos; y el Coordinador Residente a.i. del Sistema de las Naciones Unidas, Sr. Philippe Barragne-Bigot.

En sus palabras, Barragne-Bigot señaló que los riesgos de desastres se están acumulando, que la escala de la vulnerabilidad, la exposición a los peligros, la demanda de asistencia y protección, aumentan significativamente debido a una combinación de riesgo climático, escasez de recursos, sequías, degradación de los ecosistemas, empobrecimiento de los medios de vida, cambios demográficos y capacidades limitadas para gestionar los riesgos de amenazas naturales, riesgos biológicos, incluidas las enfermedades epidémicas. “El punto es que debemos evolucionar, incrementando la capacidad de resiliencia,  ajustando el rol y la responsabilidad, aumentando la escala de los esfuerzos con un enfoque compartido, en este escenario de riesgo cambiante y desafiante”, acotó el Coordinador Residente a.i. del Sistema de las Naciones Unidas.

Luego, se impartieron dos conferencias magistrales: una del Sr. Kizito Chiwala, Asesor Regional en Emergencias y Desastres en HelpAge América Latina sobre “La resiliencia a desastre con énfasis en las personas de la tercera edad”; y otra de la Sra. María Rosa Renzi, Coordinadora de la Unidad de Desarrollo Humano del PNUD Nicaragua, sobre el Informe sobre Desarrollo Humano mundial 2014 “Reducir vulnerabilidades y construir resiliencia”.

A través de la resolución 44/236  (22 de diciembre de 1989), la Asamblea General de la Naciones Unidas designó el segundo miércoles de octubre como Día Internacional para la Reducción de los Desastres Naturales, fecha que fue observada anualmente durante el Decenio Internacional para la Reducción de los Desastres Naturales desde 1990 hasta 1999.

En el 2001 la Asamblea General decidió seguir observando el segundo miércoles de octubre de cada año, el Día Internacional para la Reducción de los Desastres Naturales (resolución 56/195 del 21 de diciembre de 2001) como medio de promover una cultura mundial de reducción de los desastres naturales, y en el 2009, la Asamblea General decidió designar el 13 de octubre como fecha para conmemorar el Día Internacional para la Reducción de los Desastres (resolución 64/200, de fecha 21 de diciembre de 2009).

El objetivo de la conmemoración es aumentar la conciencia sobre la necesidad de tomar medidas para reducir el riesgo a desastres y lograr así comunidades más seguras. Mediante acciones concretas se busca disminuir las pérdidas de vidas la afectación económica, social y ambiental derivada de los peligros naturales y los desastres tecnológicos y ambientales conexos. También pretende fomentar la colaboración solidaria de todos los estados del planeta, dado que ninguno está exento de ser una posible víctima.

 


Managua, 19 de agosto de 2014/ “El mundo necesita más héroes humanitarios” fue el lema de la feria y exposición fotográfica organizada por el SINAPRED, la red humanitaria de Nicaragua y el Sistema de las Naciones Unidas a través del Equipo Interagencial de Emergencias (UNETE), en conmemoración del Día Mundial de la Asistencia Humanitaria, en la UNICIT.

La fecha “19 de agosto” es una remembranza definida por la Asamblea General de las Naciones Unidas en honor de las víctimas mortales del ataque al cuartel general de la ONU en Bagdad (Irak) en el año 2003 y una oportunidad para rendir homenaje al personal de asistencia humanitaria que trabaja día a día en esta noble labor.

El acto comenzó con las palabras de la Rectora de la UNICIT, Dra. Alina Sálomon Santos, quien destacó el apoyo de la Academia, y especialmente de esa Universidad, a la causa humanitaria en el campo de la difusión del conocimiento y la promoción de espacios “para la formación personal y  profesional”. Asimismo, manifestó su satisfacción por la asociación de la UNICIT con el Sistema de las Naciones Unidas en un tema de tanta trascendencia y actualidad como la respuesta humanitaria.

Seguidamente, la Coordinadora Residente del Sistema de las Naciones Unidas en Nicaragua, Sra. Silvia Rucks, dijo que el Día Mundial de la Asistencia Humanitaria tiene un significado memorable, ya que hace 11 años, el 19 de agosto del año 2003, ocurrió el ataque al edificio de las Naciones Unidas en Bagdad, falleciendo 22 personas, colegas del Sistema de las Naciones Unidas, por ello, la Asamblea General de la ONU aprobó la creación de un día especial para recordar a esos héroes y heroínas que han ofrendado sus vidas al servicio de la humanidad.

La Sra. Rucks dio cifras alarmantes, el año pasado (2013), el número de trabajadores humanitarios del mundo, asesinados, secuestrados o gravemente heridos, ha sido el más alto: 22% con respecto al 2012, y 24% por encima del promedio del quinquenio anterior. “La mayor proporción del personal humanitario asesinado (36%) fue víctima de ataques dirigidos o en fuego cruzado mientras prestaban asistencia”, expresó.

A continuación se efectuó un panel de debate y de testimonios, coordinado por el Dr. Leonel Arguello, Director de Proyect Concern International (PCI), con la participaron de la Sra. Xóchitl Cortez (SINAPRED); el Sr. José Antonio Medrano (Cruz Roja), el Sr. Fabricio Poretti (COSUDE), el Sr. Moises González (Centro Humboldt) y la Sra. Paola Zepeda (OIM). Durante este espacio, que contó con la participación activa del público, se destacó la importancia del relevo generacional y de aumento de la conciencia social en el ámbito de la asistencia humanitaria, especialmente se subrayó el valor del trabajo de las personas voluntarias, que desinteresadamente apoyan esta labor. También, se mencionó la importancia del trabajo conjunto (SINAPRED, Sistema de las Naciones Unidas) y organizaciones de la red humanitaria) ante una emergencia humanitaria, especialmente en la prevención.

Antes de finalizar el acto las personas asistentes se acercaron a la exposición fotográfica, donde pudieron valorar las imágenes expuestas y votaron por la fotografía que -en su opinión- mejor reflejaba la labor humanitaria. El acto finalizó con la entrega reconocimientos a las mejores fotografías a cargo del Representante del PMA, Sr. Helmut Rauch, quien destacó la importancia del trabajo humanitario, ya que eleva “la dignidad de las personas”. Agradeció la labor de las y los héroes humanitarios que día a día apoyan la construcción de un mundo mejor.

Durante el evento se contó con una feria informativa en la que agencias del SNU, así como organismos internacionales, pudieron compartir documentación sobre asistencia humanitaria con las personas asistentes.

/TD