Coordinadora Residente: “El mundo es más vulnerable que nunca”

Coordinadora Residente: “El mundo es más vulnerable que nunca”

El Sistema de las Naciones Unidas en coordinación con el Ministerio de la Familia y la Universidad Nacional

El Sistema de las Naciones Unidas en coordinación con el Ministerio de la Familia y la Universidad Nacional de Ingeniería realizó el panel titulado “Poblaciones Vulnerables en Situaciones de Emergencia”, en el marco de las actividades planificadas para la conmemoración del Día Mundial de la Población y el Día Mundial de Asistencia Humanitaria.

El panel estuvo compuesto por la Ministra de la Familia, Adolescencia y Niñez, Marcia Ramírez; la Coordinadora Residente del Sistema de las Naciones Unidas en Nicaragua, Silvia  Rucks; el Oficial a Cargo del Fondo de Población de las Naciones Unidas, Víctor Valdivieso; la Investigadora Social de la Universidad Centroamericana, Giovanna Robleto; y la Coordinadora del Programa de Fomento al Desarrollo Municipal de la Universidad Nacional de Ingeniería, Marcela Galán.

A continuación las palabras íntegras de la Coordinadora Residente del Sistema de las Naciones Unidas:

¡Saludos protocolarios!

 En primer lugar quisiera agradecer a la Universidad Nacional de Ingeniería por acogernos nuevamente en este centro de enseñanza superior. Gracias al Rector Néstor Gallo y al Consejo Universitario por su buena disposición.

En segundo lugar, expresar nuestro reconocimiento al Fondo de Población (UNFPA) y al equipo de colegas del Sistema de las Naciones Unidas que han trabajado intensamente en la organización de este evento.

Precisamente el UNFPA nos propuso juntarnos hoy en un sólo esfuerzo para conmemorar el Día Mundial de Asistencia Humanitaria y el Día Mundial de Población, que este año tiene como su lema: “Atención a poblaciones vulnerables en situaciones de emergencia”.

El Día Mundial de la Asistencia Humanitaria es un momento para reconocer a quienes afrontan el peligro y la adversidad para ayudar a otros y para contribuir a que el público tome conciencia acerca de las asistencias humanitarias alrededor del mundo.

El Día Mundial de la Población, por su parte, reafirma el derecho de la gente para planificar sus familias, planear su vida, vencer a la pobreza, mejorar la salud de las madres e hijos, lograr una mayor equidad de género y derrotar la muerte materna. Y el mensaje principal de este año hace referencia a la importancia de subrayar las necesidades específicas de las mujeres y las adolescentes durante situaciones de emergencia.

Celebramos entonces el espíritu que inspira el trabajo humanitario en todo el mundo y en particular el de aquellos que contribuyen a dar esperanza y apoyo a las más vulnerables en situaciones de emergencia.

Víctor nos recordaba que Nicaragua está entre los 10 países más vulnerables del mundo. Nos decía que en los últimos 20 años se han contabilizado más de 50 desastres naturales, sobre todo inundaciones, sequías, sismos y temperaturas extremas. Son datos preocupantes que nos invitan a renovar constantemente el compromiso por diseñar e impulsar políticas públicas que coloquen la gestión del riesgo y la recuperación temprana entre las prioridades nacionales.

Conocemos la relevancia que tiene para el Gobierno y el Estado nicaragüenses la atención, la capacitación y la prevención en materia de emergencias. Desde el Sistema de las Naciones Unidas estamos en coordinación constante con el SINAPRED y nos esforzamos por mejorar la planificación conjunta de acciones de reducción del riesgo y la recuperación post desastre como una línea propositiva de desarrollo de capacidades, habilidades y herramientas que al final refuerzan la aplicación del Marco Nacional de Recuperación post Desastre de Nicaragua.

El Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, ha alertado que la situación es cada vez más complicada, que las necesidades están sobrepasando la capacidad de respuesta. Sólo en este año, el recuento es que más de 100 millones de mujeres, hombres, niñas y niños necesitan asistencia humanitaria para sobrevivir. La cantidad de personas afectadas ha alcanzado niveles que no se veían desde la Segunda Guerra Mundial, el número de víctimas por catástrofes naturales, hambre, enfermedades y conflictos sigue siendo altísimo.

El mundo es más vulnerable que nunca. Cuando escuchamos la palabra vulnerabilidad es muy usual que la asociemos a la posibilidad de sufrir daños intempestivos a consecuencia de un fenómeno natural, pero la realidad nos está diciendo que se ha convertido en una característica propia de la sociedad actual, un elemento endógeno a un modelo de desarrollo en el que priman las desigualdades, la pobreza multidimensional, la degradación de los suelos y la sobreexplotación de los recursos naturales en detrimento de las personas, fenómenos que causan grandes sufrimientos, que cuestan millones de dólares y que literalmente derrumban años de logros obtenidos en la reducción de la pobreza.

En diciembre de 2008, en ocasión del establecimiento del Día de la Asistencia Humanitaria, la Asamblea General de la ONU hizo un llamado a la cooperación internacional a una mejor coordinación en la asistencia de emergencia en el mundo, y eso es lo que estamos haciendo hoy: el gobierno, la academia, las organizaciones civiles humanitarias, la cooperación internacional y el Sistema de las Naciones Unidas, juntos, dialogando e intercambiando información sobre la necesidad de preparar al país en la atención de poblaciones vulnerables en situaciones de emergencia.

Para el Sistema de las Naciones Unidas, responder a las emergencias es sólo un aspecto del trabajo humanitario. Las agencias, fondos y programas de la ONU también brindan apoyo a las comunidades para prevenir las crisis, para reconstruir rápidamente sus vidas después de un desastre, para mejorar su capacidad de recuperación ante futuras crisis (creando territorios y comunidades más resilientes), para que las voces de los más vulnerables sean escuchadas y para construir paz sostenible y duradera en zonas de conflicto.

En tal sentido, confío que este panel contribuya a afianzar y mejorar la planificación y la ejecución conjunta de iniciativas novedosas para la atención a las poblaciones vulnerables en situaciones de emergencia.

A dos meses del 70 aniversario de las Naciones Unidas, me despido reiterando el compromiso de nuestra organización con sus principios y propósitos fundacionales que, en el tema que hoy nos convoca, nos recuerda que el sufrimiento humano debe ser atendido dondequiera que se encuentre.

Muchas gracias.