Foro “Quiero una vida libre de violencia. ÚNETE para poner Fin a la Violencia contra las Mujeres”

Foro “Quiero una vida libre de violencia. ÚNETE para poner Fin a la Violencia contra las Mujeres”

Managua, 22 de noviembre de 2012/ El 22 de noviembre se realizó el Foro “Quiero un vida libre

Managua, 22 de noviembre de 2012/ El 22 de noviembre se realizó el Foro “Quiero un vida libre de violencia: Únete para poner fin a la violencia contra las mujeres”, el cual fue realizado por la Comisión Nacional Inter Institucional de Lucha Contra la Violencia Hacia la Mujer, con el objetivo de efectuar la evaluación de la aplicación de la Ley 779, Ley Integral de Lucha contra la Violencia Hacia las Mujeres y de Reformas a la Ley No 641, “Código Penal”, en sus primeros 100 días de implementación.

En el Foro se realizó el acto de adhesión a la Campaña “ÚNETE para poner Fin a la Violencia contra las Mujeres”, de parte de la Comisión Nacional Inter Institucional de Lucha Contra la Violencia Hacia la Mujer.

A continuación, las palabras de apertura del Foro, a cargo del Coordinador Residente del Sistema de las Naciones Unidas, Sr. Pablo Mandeville.

Mensaje del Coordinador Residente:

Buenos días. Hoy nos hemos reunido para conmemorar el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres. Este año lo hacemos participando en este foro titulado: “Quiero una vida libre de violencia. ÚNETE para poner Fin a la Violencia contra las Mujeres”, organizado por la Comisión Nacional Interinstitucional de Lucha contra la Violencia hacia las Mujeres, con el objetivo de evaluar los 100 días de implementación de la Ley 779.

En este foro se concretará también la adhesión formal de esta Comisión a la Campaña del Secretario General de las Naciones Unidas “ÚNETE para poner Fin a la Violencia contra las Mujeres”.

 Los Estados que han firmado y ratificado los instrumentos universales y regionales de derechos humanos que salvaguardan la vida, la libertad y la dignidad de las personas, asumen el compromiso y la obligación de proteger a las mujeres de la violencia, responsabilizar a los culpables e impartir justicia, además de reparar los daños causados a las víctimas.

Pese a estos compromisos, la violencia contra las mujeres persiste en todos los países del mundo como una violación generalizada de los derechos humanos y constituye uno de los principales obstáculos para el pleno ejercicio de la igualdad de género. De acuerdo con el Secretario General de las Naciones Unidas, la eliminación de la violencia contra las mujeres es “uno de los más graves desafíos de nuestra época”.[1]

Actualmente, 603 millones de mujeres y niñas viven en países donde la violencia doméstica aún no es considerada un delito. A nivel mundial, seis de cada diez mujeres han sufrido violencia física y/o sexual en su vida. La violencia sexual sigue estando presente en muchos países ya sea en tiempos de paz como en épocas de conflicto. El femicidio azota nuestros países, en algunos bajo la más absoluta impunidad. Más de 60 millones de niñas son obligadas a contraer matrimonio y 140 millones de niñas y mujeres sufren mutilación femenina. Más de 600 mil mujeres y niñas son traficadas a través de las fronteras cada año, la gran mayoría con fines de explotación sexual.

Y aunque la igualdad entre mujeres y hombres está garantizada en las constituciones de 139 países y territorios, con frecuencia se les niega a las mujeres el acceso a la justicia y a la protección contra los abusos. La pregunta entonces es: ¿qué más podemos hacer para enfrentar este flagelo?

Para responder a este enorme desafío y acelerar los esfuerzos de las Naciones Unidas, en el año 2008 el Secretario General Ban-Ki Moon lanzó la Campaña “ÚNETE para poner Fin a la Violencia contra las Mujeres”, cuyos objetivos son:

  1. Adoptar y aplicar leyes nacionales para tratar y castigar todas las formas de violencia contra mujeres, niñas y adolescentes;
  2. Adoptar e implementar planes nacionales de acción integrales y multisectoriales, adecuadamente financiados.
  3. Fortalecer los sistemas de recolección y análisis de información sobre la incidencia de las diferentes formas de violencia contra mujeres y niñas.
  4. Aumentar la conciencia de la población y la movilización social en torno a la eliminación de la violencia contra mujeres y niñas.
  5. Prevenir y sancionar la violencia sexual en situaciones de conflicto y post-conflicto.

En Nicaragua, a lo largo del presente año 2012 se han dado muy importantes avances para la eliminación de la violencia de género hacia las mujeres de todas las edades. En enero, la Asamblea Nacional aprobó la Ley No, 779: Ley Integral contra la Violencia hacia las Mujeres y de Reformas a la Ley No. 641, Código Penal, que tipifica como delitos el femicidio, la misoginia, la violencia patrimonial, la violencia laboral y psicológica, y la violencia contra la mujer en el ejercicio de la función pública.

En marzo se presentó a las autoridades nacionales el Modelo de Atención Integral a Mujeres Víctimas de Violencia de Género (MAI), que es un conjunto de procedimientos de gestión que fortalece la articulación del sistema de atención para proteger a las víctimas de delitos, realizando acciones de investigación, persecución y sanción penal desde el conocimiento del hecho, hasta su recuperación, resarcimiento de daños y restitución de derechos.

En junio se creó e instaló una entidad de alto nivel: me refiero a la Comisión Nacional Interinstitucional de Lucha contra la Violencia hacia la Mujer, encargada de formular la política de prevención, atención y protección para las mujeres víctimas de violencia, gestionar presupuestos, ejecutar planes interinstitucionales y ocuparse del monitoreo y seguimiento sobre el fenómeno de la violencia hacia las mujeres.

En el marco de la Campaña ÚNETE para poner Fin a la Violencia contra las Mujeres, el Sistema de las Naciones Unidas, continuará apoyando a las instituciones integrantes de la Comisión Nacional Interinstitucional de Lucha contra la Violencia hacia las Mujeres en la implementación de la Ley 779, mediante la articulación de esfuerzos y acciones, que deriven en estrategias de comunicación y movilización social orientadas a generar cambios en las concepciones y actitudes imperantes en la sociedad. Especial reconocimiento se merece UNFPA abriendo brecha, espacios en los que convergen las demás Agencias del Sistema de Naciones Unidas, como el PNUD, ONU Mujeres, la OIT, UNICEF, la OPS/OMS, y una largo etc. 

En todos estos esfuerzos, promovemos siempre una perspectiva de género intercultural, de forma que se generen respuestas efectivas en los pueblos y regiones indígenas y afrodescendientes. 

La manera más efectiva para avanzar en la erradicación de la violencia hacia las mujeres, es respaldando con acciones concretas el compromiso político de los Estados y en ese sentido, saben que pueden contar con el apoyo del Sistema de las Naciones Unidas.

Muchas gracias.


[1] Naciones Unidas, 2006, Estudio a fondo sobre todas las formas de violencia contra la mujer, Informe del Secretario General