Igualar las condiciones de vida de toda la población y territorios a través de la reducción de las inequidades y la pobreza es una de las máximas prioridades de Naciones Unidas.

Esto se debe a que la pobreza va más allá de la falta de ingresos y recursos para garantizar unos medios de vida sostenibles.

Entre sus manifestaciones se incluyen el hambre y la malnutrición, el acceso limitado a la educación y a otros servicios básicos, la discriminación y la exclusión sociales y la falta de participación en la adopción de decisiones.

El crecimiento económico debe ser inclusivo con el fin de crear empleos sostenibles y promover la igualdad.

Reducción de inequidades y pobreza

Reducción de inequidades y pobreza