Managua, 13 de noviembre, 2009 / Alimentación, servicio de salud, agua segura, saneamiento, rehabilitación de infraestructura social y reducción de daños a la producción agrícola y rehabilitación de medios de vida son las necesidades inmediatas que el Sistema de las Naciones Unidas en Nicaragua, a través de su Equipo de Emergencias (UNETE), conformado por todas las agencias, ha identificado para atender las dos regiones autónomas de la Costa Caribe, afectadas por el huracán Ida.

El UNETE, encabezado por el Coordinador Residente, Alfredo Missair y las/os representantes de las agencias del Sistema de las Naciones Unidas, asistido por la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), sostuvo una reunión (jueves 12) con miembros de la Mesa de Donantes, en la que estuvieron presentes el Coronel (retirado) Ramón Arnesto Soza, Secretario Ejecutivo del Sistema Nacional de Prevención, Mitigación y Atención a Desastres (SINAPRED) y el General de Brigada, Mario Perezcasar.

Según los reportes preliminares del SINAPRED, el huracán IDA afectó a unas 31,000 personas (11,000 de la RAAN y 20,000 de la RAAS). Los vientos dañaron 875 viviendas, unos 300 pozos de abastecimiento de agua resultaron contaminados, así como 300 letrinas y se perdieron unas 4,215 hectáreas de cultivos.

Según la Defensa Civil, el huracán afectó 6 municipios en el Atlántico Sur: Corn Island, Bluefields, Tasba Pauni, Kukra Hill, La Desembocadura del Río Grande y Laguna de Perlas, y 4 municipios en el Atlántico Norte: Prinzapolka, Waspam, Bonanza y Rosita.

El Programa Mundial de Alimentos (PMA) destinó ayuda alimentaria de emergencia de 77 toneladas métricas, equivalentes a 1710 quintales.     Las instituciones miembros del Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (SINAPRED), están garantizando alimentos, medicinas y aseo a los damnificados.

Aún hay mucha necesidad de ayuda para las comunidades afectadas. En tanto, el Sistema de las Naciones Unidas, por solicitud del gobierno de Nicaragua, está ejerciendo una labor intensa de coordinación humanitaria y  trabaja en la formulación de un documento coherente y consensuado con el gobierno, donantes y organizaciones civiles humanitarias, para solicitar a OCHA, fondos de emergencias para proyectos destinados a la preservación de vidas (CERF).

La Central de Respuesta a Emergencias (CERF) es un fondo humanitario establecido por las Naciones Unidas para que la asistencia humanitaria sea más oportuna y confiable a los afectados por desastres naturales y conflictos armados. El Fondo es una herramienta creada por las Naciones Unidas para la posición de pre-financiamiento para la acción humanitaria. Fue aprobado por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 15 de diciembre de 2005 para alcanzar los siguientes objetivos:

•    Promover medidas y respuestas rápidas para reducir la pérdida de la vida.
•    Mejorar la respuesta a requisitos de tiempo críticos.
•    Fortalecer los elementos básicos de la respuesta humanitaria en crisis con financiación insuficiente.

El Sistema de las Naciones Unidas tiene mucha experiencia en la coordinación de acciones nacionales e internacionales para las emergencias en Nicaragua.